"Los hechos y/o personajes del siguiente Blog son ficticios, cualquier similitud con mi vida personal es pura coincidencia."



sábado, 6 de noviembre de 2010

La respuesta NO, no me aparece como opción.

Quizás no hayan sido necesarios tantos errores para aprender a hacerlo bien. Porque ni siquiera siendo tantos pude extraer algo útil de tan malas experiencias.
Pero tengo que confesarte que soy adicta a los errores, a las equivocaciones, a esa sensación de culpa y arrepentimiento, a ese peso que se exceda a lo máximo que puedan soportar este par de hombros frágiles, a la sobrecarga de conciencia...
Sufrir se me volvió una adicción desde hace años, necesito que duela para sentirlo, necesito angustia para potenciar todas las sensaciones. Soy una masoquista con todas las letras, y aunque me convenza de haber cambiado, de necesitar algo diferente, tengo miedo de encontrar un par de ojos que me encuentren.
El miedo en realidad es hacia mi misma, de no sentir lo que pienso, de no querer lo que digo, de no buscar lo que necesito, de creer mis mentiras. Me detesto, porque es necesario que me digas que algo es dañino para que esté dispuesta a consumirlo. Y si vos me prometieras una apuñalada yo estaría dispuesta a entregarte mi espalda.
Lo necesito, odio las mentiras, y sin embargo son las únicas que logran hacerme sentir viva. Te atraigo, soy como una imán que detecta lo que promete afectarme. Todas mis relaciones son iguales, sea de familia, de pareja o de amistad, siempre consigo situarme en el papel de la víctima. Me gusta sufrir, me atraen los problemas, me encanta que me mientan... no le veo otra explicación al tema.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

¿Crisis?

Y probablemente esta sea nuestra última conversación, y yo en vez de aprovecharla esté actuando como espléndida histérica que soy, porque después de tanto tiempo sólo quisiera echarte en cara todo mi sufrimiento de golpe, quisiera hacerte entender en vano con estúpidas y alborotadas palabras lo que provocas siendo tan poco, la inteligencia que te falta y la astucia elevada de conseguir lo que quieras.

Y quizás tendría que haberte olvidado hace tiempo, como creí haberlo hecho, pero un puto día de pronto se te ocurre reaparecer, hacer esa milagrosa aparición fantasmal, y completar el único episodio que le faltaba a mi vida para volverla una excelente película de terror.
Pero no, a pesar de que balbuceo, insisto y exprimo mi sufrimiento, te dedicas a repetir hasta el cansancio que soy histérica, terca y rencorosa. Y la mejor respuesta que me podes dar es tu silencio, al que arruinas con muecas ridículas y un intento humillante y orgulloso por recuperarme sabiendo que estoy regalada. Y te odio, te odio con la suma de todos los odios anteriores, multiplicado por millares, porque sos el más atractivo, el más culto, el más lejano, el más pelotudo y el más hijo de puta de todo mi historial. Sos ideal para hacerme sufrir, sos ideal para confeccionarme una vida de mierda y asegurarme una cornamenta de dos metros de alto. Sos una basura, mentiroso, exagerado y forro.
Y yo soy más idiota, por tener que recurrir a puteadas para tirarte abajo, porque no encuentro palabras que describan tu maldad tan exquisita.

¿Con qué necesidad? Ni siquiera te pido que me mientas, no te pido que me leas ningún cuento antes de que vayamos a dormir, no hay pretextos, no hay motivos, no te exijo absolutamente nada, pero a vos te encanta asegurarme muerta en tus manos, mecerme, tirarme y levantarme a tu antojo. Y yo a su vez encuadro perfecta.
¿Con qué necesidad? Si debes tener docenas a tu disposición, si yo estoy a kilómetros de vos, si tengo 18 y un futuro aparentemente extenso, y sin embargo no te importa destruirlo, jamás se te va a ocurrir algún día asomarte un poquito más allá de tu frente para saber lo que le pasa o quiere el otro.

Y sos vos, sos todos, sos mi ruina, sos… quien sabe?, hasta incluso yo en algún no muy lejano pasado.
Pero hoy no sos nadie, sos el fundamento que explica la ausencia de mi confianza, sos un trauma más entre tantos, un motivo nuevo por el cual temerle al amor y mantenerme más distante, sos una gota más en un vaso vacío, en un alma consumida.
Y sólo me resta darte las gracias, gracias por facilitarme la tarea de lastimarme.

domingo, 31 de octubre de 2010

"Mi amistad que no costea un viaje en taxi, y yo le cedo espacio a mi egoismo."

viernes, 29 de octubre de 2010

Dejate querer.

Necesito amor.
Iba a empezar a escribir y me puse a probar mil maneras poéticas de decir metafóricamente lo que pedí explícitamente con las dos primeras palabras, simples, concisas y justas.
Es un llamado, más bien una súplica, es un dolor que quiero callar y entendí que ya no hay forma de lograrlo sola. Me repugna ya despertarme en sábanas perfumadas por la esencia de otra mujer, besar labios anónimos, sin dueño y compartidos, me repugna verme al espejo y sentirme tan vacía y tan de nadie.
Odio entender que no implica nada que me tomes por la mano. Odio entender que esa mirada penetrante no llega más allá del perímetro de mi piel. Odio sentirme sucia, usada, un juguete, un experiencia, una meta, un trofeo, un momento descartable.
Quiero una promesa, quiero tiempo, quiero desear sentarme a charlar con tus ojos con la misma intensidad con la que desearía acariciarte la piel y erizarte hasta el alma. Quiero brazos que me protejan en vez de sujetarme con fuerza, que me acompañen y no me custodien. Quiero tus celos, tus propuestas, el progreso e ir ascendiendo escalones, quiero enterrarme de a poco a la par del otro, ahogarnos en los mismos objetivos, quiero sentirme orgullosa de tu honestidad.
Basta de mentiras. No pienso mentir jamás. Y me arrepiento por vos E., me arrepiento por vos A., me arrepiento por haber sido inmadura y dejarme tentar por las mentiras de hombres inconscientes. Sinceramente perdón, y aunque jamás lo padecí se lo que es ser víctima de un complejo de mentiras. Y quizás hasta en algún punto me convenza de merecer el dolor, por lo que les hice por inconciencia e inocencia a ustedes dos. No hay justificativos a la hora de deformar la realidad para sacar provecho, para exprimir jugo del dolor ajeno.
Todo vuelve señores, y si somos tan egoístas de no preocuparnos por el sufrimiento de los demás, al menos preocupémonos por el nuestro al saber que tarde o temprano el mismo daño que provocamos nos va a volver y con creces.
La vida es un ida y vuelta, yo voy pagando de a poco los pequeños y grandes errores de inmadurez, y ya no me importa cómo, pero segura estoy de que a cada uno le llega a su tiempo la factura correspondiente.
Necesito amor. Si tenés, por favor decimelo, pero si en cambio cuando me ves, sólo encontrás labios, pelo, un par de pechos y piel.. seguí de largo que todas las mujeres compartimos las mismas herramientas de seducción. Yo hoy ya no estoy dispuesta, ya me cansé de los juegos, y mi físico ya no soporta el dolor y le peso de tantos problemas.
Hoy me duele el alma de tantas pisoteadas. Necesito amor. Se busca amor, imploro amor... necesito una promesa, una abrazo profundo y verdades que me destruyan si es necesario para destruir todas las mentiras que me rodean.
Quiero sentirme querida, quiero que alguien más encuentre el valor que todavía no perdí, quiero que alguien me rescate del séptimo subsuelo y me suba, despacio me alce...
Ya pueden tocarme, y mi piel no quema como el hielo, soy sensible otra vez, soy sensible al amor y a los riesgos que conlleva. Quiero dejar de llorarme, dejar amarme.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Vaivén

Duele, y duele mucho más perder el orgullo para decirlo.
Ya te dejé de odiar, sí a vos, que seguramente de vez en cuando te asomas por la única brecha por donde podés espiar y contemplar la manera irreversible en que fue retorciéndose mi vida... a vos, ya no te odio, ya conseguí nuevos hombres que me enseñan día a día a odiarme un poco más a mi misma por elegirlos.
Esta mañana me odio un poco más que de costumbre, y aunque retrocediera los meses jamás lo hubiese imaginado, jamás podría confeccionar los peculiares desenlaces que suelo darle a las cosas.
Cuando ajusté mi bufanda al cuello y cerré la puerta me encontré frente a la realidad más triste de todo ser humano, esa parte de la existencia que ninguna persona debería contemplar jamás en su vida. Y sin embargo al cruzar el pórtico y bajo la luz tenue de un feriado nublado, la encontré. La calle desierta, las mil ofertas falsas y la mugre que espolvorea el pavimento... Una inmensa metáfora, casi una consecuencia directa de la vida, o de los que la vivimos.
Hace mucho no me sentía tan sola como en esta mañana, hace mucho que no sentía esa impotencia ferviente en la sangre. Me encontré siendo una hormiguita en un planeta de dinosaurios... donde todos ellos trataban de pisar o devorarme. La maldad lo hace a uno fuerte, grande y poderoso, pero la bondad te vuelve inmortal. Y así será como van a lograr consumirme las ilusiones y esperanzas, destrozarme el corazón en pedazos, volverme fría, insensible y distante... pero jamás van a lograr enfrentarme conmigo, y mientras me tenga a mi misma con la mente tranquila y las manos limpias, no van a encontrar manera de ubicarme por debajo.

Me arrepiento, por primera vez me arrepiento de haber perdido el tiempo. Hoy me quedan únicamente la desconfianza y ese deseo, ya agonizante, de que alguna vez le devuelvan mi sufrimiento, y que en lo posible sea un poco más punzante .

lunes, 25 de octubre de 2010

Un espejo de lo que odio

Quizás sea que ya no se puede caminar por Palermo a las seis de la tarde, podría ser... como también podría ser que alguien no quisiera amargarme el día completo y necesitaba cortar mi sufrimiento dándome las respuestas que me carcomieron el alma desde que encontré la prueba evidente de lo que con un fuerte propósito ignoraba.
Se presentó como C., más bien después de intercambiar cuatro o cinco ideas, yo le encontré un leve aire a S., J. o M. ... incluso puede que sin ser ninguno, haya ido tomando la voz todos ellos.
Me lo explicó, sin que se lo haya preguntado, hablando de otra mujer me puso de protagonista. A veces no alcanza acariciar una sola piel, a veces necesitamos despertarnos y oler en nuestra almohada el perfume de otra cabellera, necesitamos otros ojos que nos seduzcan, otro sabor y otros labios para morder. A veces el amor y las promesas no son suficientes, y no importa el regalo de una vida entera y la eternidad... a veces simplemente necesitamos más.
Y no hay cantidad de manos que puedan satisfacernos, ni llamados, ni días suficientes en la semana para las citas que deseamos. Y por una insaciable ambición perdemos y perdemos una y otra vez lo que de alguna extraña, seca y triste manera amamos.
Pero mañana volvemos a ser iguales, y pareciera ser una cacería constante, donde las presas ya no significan nada y nos motiva sólo el placer de tener una, otra y una más.

Podría decir que lo contemplé con lastima, es más incluso pude imaginarlo un par de décadas adelante, en alguna noche de año nuevo, refugiándose en el barullo de algún restaurante lujoso y bonito, alzando una copa hacia el vacío, con recuerdos impalpables que nunca significaron nada.
Y me alejé, deseándole una mejor fortuna a aquella desdichada mujer que como yo estaba detrás de un hombre indomable, insensible y con casi cuarenta años vacíos bajo el brazo. Me alejé deseándole una mejor suerte, compadeciéndome de una mujer que tantas veces supe ser, y sigo siéndolo gratuita y concientemente.
Me alejé detestando a esa clase de hombres que por desgracia son los únicos que me anulan la razón, ignorando que a mi manera aprendí a ser casi tan insaciable e indiferente con todos ellos.
Y después de todo no había demasiado que nos diferencie.

lunes, 18 de octubre de 2010

Eres como una mariposa,


vuelas y te posas vas de boca en boca,


fácil y ligera de quien te provoca.

jueves, 14 de octubre de 2010

"Que sos una chubasquera, 
te gustan los tipos que vienen, te mojan y se van."

lunes, 11 de octubre de 2010

Honestidad Brutal

Hubiera sido más fácil si al momento de responder las preguntas en el psicotécnico acerca de mi personalidad y mi vida, hubiese hecho alusión a mis etapas depresivas, mi intento de suicidio, mis visión distorsionada de la realidad, mi autoestima inexistente, mi exigencia extrema, mi trastorno histriónico y mi tendencia a vivir al borde del límite y de vez en cuando tentarme demasiado y sobrepasarlo.
Sí, hubiera sido lo correcto, pero mi cabeza siempre está un paso más allá y en esta ocasión se adelantó a fabricarme una vida idílica, a dibujar sobre mí a una mujercita precoz y perspicaz, a disfrazar mi edad con algunos años más, a emanar entusiasmo y ganas de aprender, escuchar, implementar, empezar...
Eficaz, perfecta, responsable y puntual.
Tanto la psicóloga como yo, me creímos.

Como cualidad principal elegí la honestidad, juro que en ese momento me sentí la persona más transparente, sencilla y pura del universo. De vez en cuando y no entiendo cómo, los cadáveres de mi placard desaparecen, o se me olvidan, o nunca estuvieron. Y no se que pensar, pero la honestidad es una palabra muy amplia para mi comprensión, y la mentira es la llave capaz de abrir cualquier puerta y llevarme de la forma más rápida y sencilla a donde quiero llegar.
Hubiera sido lo correcto decirle que el laburo que me ofrecían me parecía una basura y el sueldo miserable, que en cuanto a su pregunta del jefe ideal, lo único que me interesaba era safar de un viejo pajero y en cuanto a mis expectativas dentro de la empresa.. confesarles que soy tan cambiante y me aburro tan rápido y fácil que cómo máximo me estiro a renunciar en enero.

Sería correcto también explayar la sinceridad a todos los aspectos de mi vida, y dejar el acostumbrado ‘todo bien’ cuando cualquier idiota casualmente te pregunta cómo andas.
Sería correcto decirles papa y mama que no pienso dejar de fumar, que por lo menos una vez a la semana me encanta tomar, que no salgo todos los días con el mismo fulanito que les vengo diciendo desde hace diez semanas atrás, y que paso menos noches de las que ustedes creen yendo a bailar.
Sería óptimo dejar de inventar excusas incoherentes cuando simplemente me aburro de alguien y ya no lo quiero ver más, o dejar de pedalear con los te llamo la próxima semana y la próxima, y la próxima no llega nunca más. Sería genial decirle que me rompe las pelotas que esté con media docena de minas más, y que me importa tres carajos que yo sea igual, debería poder sincerarme y reconocer que aunque le escape al menos alguien me importa un poco más que los demás.

Debería, tendría... tan lejos estoy de la honestidad, y yo que me creo alérgica a la mentira, que le escapo a las corridas, y juzgo a quienes son en mayor medida, pero en definitiva, como yo.
Es tan fácil volver cierto un engaño, hacer una realidad paralela y volverla principal, es tan fácil creerme y olvidar.
Hay secretos de mi vida que no comparto ni conmigo misma. Secretos que nunca existieron y me es imposible recordar. Se vuelve muy sencillo alcanzar la pura honestidad, cuando somos nosotros mismos quienes juzgamos lo que es mentira y lo que es verdad.

martes, 5 de octubre de 2010

Lluvia, granizo, fuertes tormentas..

Mi cabeza pronostica que los próximos quince días van a ser imposibles. Me espera un torbellino de malas noticias, trabas inmensas y el cruce de un abismo por el cual sin dudas voy a terminar cayendo y necesito prepararme para resistir el impacto. No tengo miedo, soy diferente y la mayoría de las cosas me resbalan, pero estoy equivocándome, y verme a mi misma me defrauda.

Es verdad, abuso extremadamente de mis dieciocho años, como muy pocos a mi edad soy conciente del valor que representan estas dos cifras. Que abuso de poder decir chau a quien y cuantas veces quiera, que cierro la puertas que se me antojen porque se que con sólo dar media vuelta se me abren docenas y docenas.
Digo chau y se terminó el problema, dícese que me escapo, yo la verdad lo tomo a modo de evitar enroscarme en algo que no vale la pena. Exprimo al máximo el poder de la juventud, disfruto derrochando el tiempo y me aprovecho de la ventaja que le llevo al resto.
Juego a aislarme, a desaparecer, a un día decir hoy me quedo en casa, renuncio, dejo pasar el parcial, le saco la batería al celular, cierro las persianas y me dejo morir con el día. Me encanta, amo tener esa posibilidad, esa falta de responsabilidades, el saber que siempre hay forma de repararlo, que cuando quiera puedo terminar porque se que de inmediato automáticamente cuando se me den las ganas puedo empezar de nuevo.
Hacer y deshacer, me encanta, escribir y borrar. No soy nada, estoy eligiendo y me fascina.
Probar, probar, probar. Es mi acción preferida, no quiero aferrarme a una cosa sin antes haberlo probado todo. Hablo en todos los sentidos que puedan ocurrírseles.
Me da miedo la libertad, mejor dicho me da miedo cuando la libertad se posa en mis manos, y cuando soy dueña de hacer o no hacer lo que quiera, me da miedo que pueda elegir y me da miedo que la curiosidad pueda llegar a matarme, como dice el dicho sobre mí. Pero soy así, nada nunca jamás va a conformarme, es así, y muy triste si no disfrutara del camino, porque en el caso de las personas de mi estilo... nosotros nunca alcanzamos una meta, un objetivo, nada, porque la llegada siempre va estar a centímetros de donde estamos. Insaciable, inconformista no, ambicioso.
Y sí, yo creo y estoy convencidísima que en el lugar de dios, yo hubiera hecho un trabajo bastante superior a la hora de esquematizar la vida.
La vida no alcanza, no me satisface, no me es suficiente, y estoy segura que no debo ser la única. Hay un problema, o es ella, o es uno de los porotos que la conforman: yo. Y definitivamente debo de ser yo, entonces... háganme un favor y sáquenme del sistema, porque simplemente no funciono de esta manera.

lunes, 4 de octubre de 2010

Errante

Quiero volver en una semana y traer buenas noticias, una sonrisa despampanante en la cara e indicios de que algo haya cambiado. Tengo miedo de que únicamente siendo drástica al extremo pueda llegar a estar mejor. Lastimándome y sacando de mi vida a la gente que me molesta/demora/afecta sin rodeos, sin vueltas, eliminando a todos, aislándome en mi misma, concentrada exclusivamente en un objetivo, poner mi vida en pausa hasta conseguirlo. Esos eran mis planes para octubre. Pero octubre empezó sin que yo pudiera darme cuenta del cambio de mes, mi cabeza divagaba en un septiembre eterno, y se me fueron los días y con ellos la fecha de inicio. Ahora ante la desesperación sólo se me ocurre el más arduo de los caminos, que llevándome a donde quiero, exige un alto precio.
Estoy dispuesta.
Un último intento de hacer las cosas relativamente bien. Si no lo consigo… habrá que optar por medidas más peligrosas y extremistas. Y aunque no quiero ser igual a lo que fui, ya no le encuentro más remedio. Algunos van a extrañarme, otros se podrán más contentos, pero a mi corazón no le interesa, porque sin importar la forma en que siga el siempre continúa sufriendo.

A veces necesitas que se te cruce un buen hijo de puta en tu vida, y sin lástima te tire la justa. Duele como la puta madre, pero es lo que todos piensas y ninguno dice. Es lo que yo sabía y escondía con tapujos. A veces necesitamos que algunas cosas entren por los oídos porque si nacen en nuestro propio cerebro ni lo analizamos. Tienen razón, los meses siguen pasando y yo me desvío cada vez más, pierdo rápidamente la vergüenza, y me siento cada vez más normal. Estoy descarrilándome, ganándome con orgullo cada letra mayúscula de la palabra DESASTRE que me define perfectamente como lo que soy.

Sólo portándome mal, muy mal, encuentro algo parecido a lo que podría ser la felicidad. Y con eso sobrevivo, paso las noches pensando en formas divertidas de equivocarme, ya no me lastimo directamente, pero si encuentro a las personas indicadas y lo suficientemente audaces como para hacerlo sutilmente por mí. Realmente no quiero ser lo que hoy soy, o lo que parezco... ya no se en realidad, pero cada día que pasa refuerzo más aquella en quien me convierto.

Evito los espejos, para no horrorizarme por el hecho de que no me encuentro ahí dentro. Ya no soy yo, no tengo la mínima idea de quien lleva puesta ahora mi piel, que impulsos son los que ahora teclean las letras, cuáles son los deseos con los que duerma esta noche y las ganas con las que despierte mañana.
Hoy podría esperar lo que sea de mi misma, y juro que no me causaría la mínima expresión de sorpresa.

sábado, 2 de octubre de 2010

Soy lo que ves, aunque lleve otra adentro.

La pasión se extingue. No hay mejor verbo para describir de que manera se nos escapa de las venas sin que nos demos cuenta. Y yo perdí la pasión por varias cosas últimamente. Lo que antes me mantenía exitante, euforica, espectante, ahora no me produce más que lo que me produce cualquier hecho cotidiano.
No siento ganas de escribir, no me motiva el estudio, cancele la cita de esta noche, me sienta bien estar engripada... será un período? será una mala semana? el estres del estancamiento? el estar exausta de darme siempre contra la pared respecto a los hombres, que ya ninguno me entusiasma? será que escribir se me volvió imposible, y sumado al poco tiempo y la falta de sucesos tristes para descargar, ya no me interesa plasmar las boludeces que corren por mi cerebro? Será que el alcohol dejó de hacerme efecto y ahora siento que sólo me lastima? y le bajaron el volúmen a la música, le quitaron el azúcar a los besos y las luces a la noche, ¿o será que soy yo la que anda descolorida?
Será que despues de semanas y semanas de salidas, y noches de jueves, viernes, sabados domingos y hasta lunes llegué a casarme de la noche misma? será que entendí que la felicidad esta para el otro lado o me asustó darme cuanta que hace tiempo ya no soy la misma? Fingir es el más peligroso de los engaños, desde el momento que fingimos una conducta nos la propiamos. Somos los que mostramos.
Desidia, la peor de las desdichas. Abandono de mi misma, mientras voy en busca de algo que no necesito.
Dormir, lo único que quiero es dormir, sola, dormir sola.
Dejar de pensar, descansar y mañana intentar volver a sentir.

martes, 28 de septiembre de 2010

I don't wanna be another one

Yo no quiero ser otra en tu lista, o en tu colección.

jueves, 23 de septiembre de 2010

No era para hacerte enamorar,
era sólo para un rato estar,
yo te avisé, mi amor yo te avisé ♪

Tu sabias que yo era así, pasión de una noche y después el fin.
Y yo te amé, mi amor y yo te amé.
[...]
Yo sufrí mucho por amor ahora viviré la vida♪

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Uno más.

No me quiero volver a sentir así.
No quiero sentir este peso, esta opresión en el pecho, esas ganas de mandar el tiempo para atrás e idear conductas diferentes con la fantasía idiota de obtener resultados distintos. No quiero culparme y sentirme incapaz, imperfecta y tan pero tan pequeña. No quiero sentir que perdí cuando nunca tuve nada. No quiero ser una mujer de piedra, insensible y aislada, a miles de kilómetros de la sensibilidad de mi piel y de la credibilidad de mis palabras. Pero tampoco quiero extrañarte, necesitarte, sentir que algo que nunca estuvo ahora me falta. Ya pasé las etapas de ilusiones, ya sufrí, ya lo viví, ya me di la cabeza contra la pared dejando que me pisotearan el corazón... ya entregue todo a cambio de dolor... y ya lamentablemente no me queda más nada para dar.
Pero aunque uno se canse muy rápido de intentar, nunca jamás se va a cansar de sufrir. Y aunque no me importe demasiado, la soledad arde, incomoda, nos mantiene constantemente con la sensación de que algo nos falta, de que tenemos un vacío irrellenable.

Así andamos, siempre con esa sospecha acertada de que perdimos algo que nunca tuvimos. Siempre con esa necesidad en el pecho de algo que no conocemos.
Y aunque me considere la mina con los pies sobre la tierra más desconfiada y realista de todas, no puedo negar que me es imposible controlar la confección mental de ilusiones, y que la esperanza es de todas la última llama en apagarse junto con la de la vida misma.
El día que deje de hacerme ilusiones, ese va a ser el día para el cual ya no exista ningún mañana. Asique mientras tanto.. a seguir sufriendo con ganas!

lunes, 20 de septiembre de 2010

Se niega a ser romántica

Viste cuando decís mil veces algo, y siempre pero siempre terminas haciendo exactamente lo contrario?
Bueno, me pasa todo el tiempo y la realidad es que me harté. Te duele, te duele, y vos seguís haciendo presión sobre la herida lastimándote más, como si te diera placer el dolor. Parezco una masoquista enferma.
Si te duele no es buena señal como dicen, si te duele es una mierda y hay que cambiarlo. Asique chau,  nadie se va a morir, el único que sale perdiendo es mi capricho obsesivo.

Mi problema es llegar a decidirme por sí o por no, pero soy demasiado extremista y cuando finalmente tomo una desición esta es defintiva, muchos podrían atestiguarlo.


So... Good bye. (punto final :)

jueves, 16 de septiembre de 2010

Enfermarme para curarme.

Dejé el café, lo sustituí por el té. Ahora pretendo dejar la comida, para sustituirla por la nicotina. Cuando estaba por empezar a escribir, sentada con la taza térmica de té verde en la mano, me tenté por tipear: ‘esta mañana me descubro enferma otra vez’ y quizás incluso iba a adornar la frase agregándole comentarios mórbidos sobre como se extraña el vacío y esa sensación de autoconsumirte desde adentro.
Y entonces me detuve frente a la invitación del teclado de plasmar mis pensamientos, y vi todo un poco más claro. Ahora se que no estoy enferma, sino que necesito con urgencia enfermarme para curarme.
Por primera vez intenté durante los meses pasados buscarle solución a este rollo mental por vías correctas, del modo indicado y sano. No sólo no lo solucioné sino que lo agravé. Soy extremista ¿cierto? Exagerada en un ciento por ciento y vivo constantemente al límite. Con esa breve descripción se explican los resultados.

Ahora estoy desesperada, frustrada y obsesionada con los numeritos, con una aguja rojo brillante que dicta la sentencia de mi tortura.
Muchas, muchas veces pensé en acostumbrarme a que toda mi vida sería de esta forma, a que la vida por siempre me va a dominar y va a moldearme a su antojo, y si no me gusta, si me rebelo o intento frenarla, me va arrastrar, a revolcar y sólo conseguiría agravar mi miseria con la resistencia.
Y basta que se te cruce un pelotudo feliz de la vida, para replanteártelo y entender que todos podemos y que en mi caso de seguro debe de ser mucho más fácil, siendo mi aspiración tan humilde. Pero tengo ese pequeño problemita, lo paulatino me aburre, la constancia no está en mi diccionario, y necesito ‘urgente’, ‘ya’, ‘abruto’y termino por alargarlo aún más de lo que hubiera tomado hacerlo del modo relativamente ‘correcto’.
Pero me niego, y ahora puedo decir con libre conciencia de que lo intenté y fallé.
Vuelvo a mis andanzas, vuelvo a hacerlo como se me antoja y me resulta más fácil, y no me preocupa el alto precio que pague a cambio.
Me negué a volver por meses, incluso casi logré mantenerme distante durante un año, pero hoy estoy devuelta, más enterrada y más segura que nunca. Con otro fin, con el equivocado, con el que definitivamente no está detrás de todo esto. Antes quería morirme, y pasito a pasito lo iba logrando, ahora quiero ser feliz, y mi cabeza averiada me dice que vaya por el mismo camino ¿Cómo mierda es posible?
Quizás después de todo yo no sea tan idiota, y todavía quiera de vez en cuando castigarme un poco, y lo disfrace con la excusa perfecta de querer mejorar.

Me siento peor que nunca cuando paradójicamente esta sea tal vez la etapa de mi vida en la que cuento con más salud física, y mental principalmente.
Hasta ahora fue el mejor año de mi vida, desde los trece años, o sea desde que tengo ligeramente desarrollado el raciocinio jaja (excluyendo a enero que incongruentemente fue el peor mes de mi vida). Y lo peor es que es cierto, y que si alguien lo analizara no encontraría ningún otro logro que no sea las tres materias metidas de la facu, y mi pelo que creció dos coma cinco centímetros. Triste, frustrante más que nada.

Así que expuesto el panorama, propongo un trato, conmigo misma, o con esa parte de mí que siente culpa, miedo y me discute diciéndome que así como estoy puede sentirse bien y ser feliz... dicho en otras palabras mi parte utópica y más mogólica,
Propongo un plazo a mi manera, breve lapso regido por mis propias reglas, o justamente porque no rija ninguna de ellas. Si fallo.. me resigno finalmente a hacer las cosas como es debido y del modo correcto, aburrido e imposible. Pero si consigo al menos lograr sentirme por un efímero instante lejos de todo, siendo yo misma, liviana de problemas, orgullosa y principalmente contenta y capaz, Entonces me sigas o vuelvas a lo que hoy sos, habrán valido la pena las lágrimas que desde ahora te anticipo, las ganas de desaparecer, y los días eternos que vas a pasar aislada mordiendo las frazadas, preguntándote porqué elegiste querer padecer esto. okayy?

Good luck  :)

sábado, 11 de septiembre de 2010

No me miró, mantuvo la vista fija más allá del parabrisas y me confesó que era infeliz.
Si en ese momento alguien me hubiera arrancado el corazón del pecho, juro que no hubiera dolido tanto.

Lo habría abrazado, le habría dado media docena de besos como cuando era chiquita y me llevaba al colegio y yo no quería bajarme del auto, le habría dicho a los gritos lo culpable que me sentía de ser cómplice en que no estuviera contento con su vida...
Pero no. Me fui, y lo vi alejarse con el alma desnuda empapada en angustia y esa expresión infantil desesperada en sus ojos.Y hasta este momento no dejo de repetir la escena en mi cabeza.
Mi mundo entero se derrumbó en un segundo, bajo sus dos palabras. Ante lo evidente... necesitaba escucharlo para entender que fuera de su felicidad todo pierde relevancia.

No puedo creer que te ame tanto.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Sexy 212, 300 km/h, Kevin, CH..

No quiero volver a verte. Y te extraño, no a vos, al calor falso que me dabas. Y es cuestion de reemplazarte, tan sencillo como eso, sustituirte, cambiarte los ojos, el pelo, la marca del perfume, las sábanas y la dirección de tu casa. Y te prometo que voy a conseguirlo antes del próximo sábado. Voy a seguir llevándote conmigo, pero de otra mano, voy a seguir besándote pero en otros labios, voy a seguir pidiendo lo que no pudiste darme pero con otras esperanzas.
Sos y vas a ser siempre el mismo, porque en verdad no sos nadie y porque todavía no tengo pruebas de que existas más allá de las fantasías en mi cabeza.
Mes a mes cambias de nombre, y me haces odiarte, ansiarte más.
Te busco en cada hombre y no estás. Y sabiendo que es mentira me conformo con calmar un poco mi soledad.
¿Fue mi culpa? ¿Pude haber echo algo diferente?
¿Había manera de crearme un espacio en tu futuro, un hueco en tu colchón por un tiempo prolongado? ¿Alguna vez miraste algo de mi que no fuera mi piel? ¿hubiera valido la pena tener esperanzas? ¿habría sido diferente si no daba por sentado de entrada que yo no te interesaba?
¿me habrías llegado a interesar alguna vez? ¿me habría podido enamorar?
¿Me vas a extrañar? ¿alguna vez pensaras en mí cuando otra te abraza para dormir?





Tu perfume se sumó a la lista de los aromas que me estrujan el pecho.
Pero te prometo que voy a pensar en vos cada vez que lo sienta en alguien más, e involuntariamente te garantizo que a ese alguien sin excepción lo voy a rechazar.

Dentro de poco no va a quedar perfume que no me produzca nostalgia y me haga mal.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Me has hecho creer que sin mentiras no existe felicidad

Si hubiera estado esa noche en Buenos Aires, la habría pasado con él.
Pero desgraciada o afortunadamente no estaba, se había ido, me había dejado al igual que mi entusiasmo y mis ganas de hacer de mi vida algo. Estaba completamente sola y porque quería, porque había elegido al único hombre de mi vida que estaba lo suficientemente lejos como para no poder tocarme un pelo.
Elegí una vez más quedarme sola, como hacía tiempo no lo hacía, y preferí dormirme con la seguridad de saber que a la mañana siguiente no tendría que preocuparme por amanecer con culpa o con temor a encontrar las sábanas vacías. La soledad puede no ser muchas cosas agradables, pero si hay algo que sí sabe ser con absoluta devoción es ser fiel. Una vez que te entregas a ella, jamás te abandona, sino que por el contrario te obliga abandonar a todo el mundo y hasta a vos misma.

Apagué el celular, por un momento temí que algún llamado inoportuno lograra convencerme de salir a buscar amor donde definitivamente no lo hay. Sé que lo hubiera hecho, se que hubiese buscado vivir una noche de mentira tan sólo para menguar mi angustia, y también sé que al día siguiente me arrepentiría.
Me sentía presa de mí misma, ¿necesitaba ir al extremo de encerrarme para evitar equivocarme? Cuántas veces ya había sucedido, cuan conciente era yo de lo que hacía y cuánta era mi desesperación por calmar al menos por una noche el dolor, que me hacía pasar por alto mis experiencias negativas y me convencía de volver a cometer mismos errores una y otra vez.
Masoquista sea tal vez. Para mi un beso anónimo es una inyección de morfina.
Me exaspera la simple idea de imaginar volver a lo mismo y recurro a lo que sea para distraer mi mente y esa tentativa enfermiza hacia mi propio cuerpo.
A veces temo que por querer evitar los síntomas de una enfermedad que inevitablemente llevo en la sangre, esté tomándole sabor a otro vicio, casi me atrevería a decir, incluso más dañino que al que ya soy adicta.

Siento terror ante la posibilidad de llegar a enamorarme de él. Pero mucho más me aterraría saber que tal cosa no me podría suceder.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Oh my gosh!

Estaba felizmente (primer mentira) escribiendo boludeces de la vida, y de pronto llegó ese motivo que estaba necesitando para justificar lo mal que me sentía. Empiezo a pensar que mis sentimientos tal vez tengan cierto don o premoniciones que les permitan advertir cuando algo va andar mal, entonces ya se ponen tristes o contentas de antemano (segunda mentira).

Si yo ahora mismo me sacara el pijama, que lo tengo pegado al cuerpo desde anoche, me sacara las hebillitas que están simplemente para hacer un poquito más presentable mi desdicha, me sacara la tanga, cola less, cultote o lo que hoy tenga puesto, y por último me arrancara la piel... acomodaría todo enfrente mío, lo rearmaría, le daría forma, lo rellenaría con aire que no difiere demasiado de mi alma vacía, y entonces lo (me) contemplaría desde un tercer plano... definitivamente opinaría de igual manera a todos los demás, claro está. Dicho en palabras crudas y en el lenguaje más directo: Semejante boluda, nena mimada de papá y mamá, de vida idílica, que cuando amanece con el antojo de que el día esté soleado, y los rayos de sol trágicamente se encuentras interceptados y obstruidos por la presencia de material nebuloso en la atmósfera, revoluciona cielo y tierra, y se siente víctima de una conspiración universal contra su persona.
Exacto, en otra piel y siendo insensible al nivel de la mayoría sentiría lo mismo que ustedes, y me juzgaría de estúpida, susceptible, caprichosa y exageradora (estando efectivamente todos los adjetivos muy bien colocados). Es fácil juzgar, es fácil mover las piernas e imaginar cómo sería no poder hacerlo. Las conjeturas son gratis, y eso es lo más divertido y lo que más nos incita a crearlas. Es facilísimo, y me da pena que vivan (y me excluyo con causa) haciéndolo.

¿Para que perder tiempo en desmentirlo?
Si mi vida es perfecta, mis días son todos soleados, yo soy preciosa y la gente no puede evitar amarme. ¡Que sencillo me resulta! envidien con causa, porque hay motivos...
Pero cada tanto se me salta sin previo aviso el esmalte de la uña del dedo anular, ¿viste? Y entonces de repente el discurso de la presidenta K. me corta la novela de la tarde, y cuando voy a la alacena a buscar mi té de frutos del bosque me doy cuenta que no hay más y voy a tener que conformarme con el té verde o el de manzanilla... Y mi vida que era perfecta hace un segundo se me desploma, y me quiero LITERALMENTE matar.
¡¡¿Que catombe no?!!

¿Tiene sentido? Imaginen si fuera cierto... Si no habría sarcasmo en la mitad de las cosas que digo. Imagínenlo, y sigan juzgando que con el diario del lunes abajo del brazo TODOS somos capos.
Me voy a mi perfecta vida, a buscarle la quinta pata al gato y el pelo al huevo, y si no hay pata encontraré una cola, y si no hay pelo habrá una pelusa...

Cuánto es verdad y cuánto mentira no lo se.
Pero en esta piel, en este pijama, en esta bombacha y con estas hebillitas, la vida no es tan sencilla como parece.

lunes, 30 de agosto de 2010

Wake up int he morning filling like..♪

N: Hola si?

T: Hola naty? Como andás?

N: Ahh.. Hola T. Cómo estás?

T: Bien, bien, necesitaba hablar con vos, creo que con lo de anoche las cosas no quedaron muy claras, y para evitar generar un ambiente incómodo prefiero que lo hablemos...

N: No te hagas problema, lo que pasó ayer no fue nada, está todo bien, en serio.

T: No, no está bien, recién cuando nos vimos no te dije nada por que no daba ahí con todas las chicas... pero quería saber si quisieras probar algo conmigo.

N: ...

T: Seme sincera, se que no sos la única mina en el mundo, así que si no querés no hay problema está todo bien. Te gustaría que saliéramos?

N: T.. es un poco complicado, estoy en una etapa de mi vida en dónde no quiero ni busco nada en particu..

T: ¿Vos no te dabas cuenta que me gustabas?

N: ¿cómo?

T: Digo... me acercaba a cada rato para explicarte cualquier boludés, me quedaba a escucharte.. es más te di la oportunidad de que vinieras a trabajar conmigo y con los chicos... ¿por qué pensas que fue? Me gustas.

N: Qué?!

T: Bueno, esta bien, olvidate, ¿entonces que hacemos?

N: Te agradezco en serio T. Pero justamente como voz dijiste hay otras tres mil millones de minas en el mundo, y justo yo en este momento no quiero nada con nadie, espero me entiendas.

T: Bueno, ok, perfecto. No hay problema, no hay problema.... ¿A trabajar entonces?

N: A trabajar...

T: Te mando un beso.





Soy un chiste, a dónde sea que vaya siempre voy a ser un chiste.

Es mentira que más de cien mentiras no digan la verdad♪

Nunca dejé de estar sola, lo se, pero ahora es cuando se comienza desteñir el engaño, y el hecho de haber estado acompañada por una sombra en vez de un hombre se hace más evidente. Y son noches como las de hoy, que sin dudas están excesivamente de más, en las que entendés que no importan la cantidad de llamados o de citas, de besos y abrazos, que no importa la cantidad de personas que te hacen compañía... mi soledad no es física, mi soledad es profunda y afecta a mi alma, y de ahí a todos mis sentidos.
Gracias por mentirme, gané algunas horas de ingenuidad. Y sin embargo no puedo fingir ser idiota, siempre voy a detestar mi parte más inteligente y perspicaz. No se por quien lloro, seguramente sea por mí, por darme cuanta que el mundo a veces resulta ser más dañino que yo para conmigo.
Podría hacer una lista de veinte nombres mínimo, y así entendería dónde quedó relegado ese cariño que pedías y yo ya no tenía.
Hay que ser uno para reconocer al otro. Yo sería el número veintiuno en esa lista.

viernes, 27 de agosto de 2010

Vence el 27 de Agosto de 2010 a las 7:30hs.

Me giré para ver cómo dormía, le acariciaba el pelo despacio hasta que me cansé de fingir ternura. Afuera hacía frío, pero allá adentro de las sábanas helaba. No era el ambiente sino mi cuerpo frío, mi cabeza lejana, y mis sentidos absortos, reclamándome estar perdiendo el tiempo, estar regalando algo de mí, aunque sea lo más mínimo, por algo que evidentemente ya no valía más la pena.
La otra noche me dijo que me había elegido (sin decir para qué, lo interpretamos ambos en el sentido más superficial) y en respuesta a su confesión, mintiendo yo le dije mismo. Más tarde cuando le pregunté por qué a mí y el contestó, me di cuenta que el también mentía.
No tratábamos un tema de exclusividad, para nada, sino que diciendo otra cosa remarcamos cierto interés falso que quizás, y sólo quizás, el creyó al incluirlo haber adornado mejor la situación.
Me sentía tan estúpida con mis llamados de atención y mi necesidad de amor implícita en mis besos muy mal correspondidos. Me sentía helada, quise irme, pero sabía que yéndome volvía a mi misma, a mi soledad y a mi espacio para pensar en él y en los demás. Y me quedé por un rato, un largo rato, sufriendo en silencio, deseando que despertara, que girara sobre mi y me abrazara, me besara el cuello, me tomara por la mano o hiciera cualquier tipo de movimiento para sentir su presencia, para convencerme de que en verdad, a pesar de mi alma abandonada, al menos mi cuerpo no estaba solo. Y cómo si leyera erróneamente mis pensamientos, me tomó por la cintura con fuerza y con vehemencia me hizo suya, o creyó hacerlo. ¿Cómo explicar lo bien que me hacía sentirme tan mal?
Sé que yo no le importo, y sé que él sabe lo poco que me interesa. Supo desde nuestra primera noche que lo que me incitaba a desenvolverme con tanta pasión era la misma soledad y esa necesidad por engañar al vacío. Por su parte sé que el busca olvido en mis labios, y un pasatiempo directo a tiempos mejores. Por mi parte sólo estoy aburrida, y quizás sólo sea el misterio por no saber ni entender que es lo que lo cautiva de mi, lo que me hace seguir viéndolo.

Siendo profundamente masoquista, lo que más me atrajo en un principio fue la diferencia de edad, su cabeza a kilómetros de la mía, sus emociones muertas, su sexualidad al máximo, y por sobre todo su desinterés absoluto hacia mí, llega un punto en donde duele, duele muchísimo saber que pierdo el tiempo, y molesta ver como para otro, siendo yo tan egoísta y a la vez tan autocrítica y exigente conmigo misma, valgo tan poco y soy tan nadie dentro de la nada que compartimos.
Por eso son un error peligroso las noches repetidas. Todo aquello que termina antes de empezar, es una relación equivocada.
En mi caso los errores se multiplican, porque sinceramente no sabría como llevar adelante otro tipo de relación, un con vida, con espíritu y sana, que prometa una longevidad considerable. Tampoco me interesa en la etapa que estoy hoy, pero no puedo ignorar esa necesidad humillante de compañía que a veces muy mal expreso en piel de un extraño.

Una vez sola, luchando contra el insomnio, mordiendo la sábanas, bailando con la almohada y vertiendo el café en la mesita de luz, busqué el celular, necesitaba borrar la noche con otro nombre, necesitaba otra voz, necesitaba como siempre sacar un clavo con otro. Revisé la cartera tres veces, entre las llaves, maquillajes, billetes sueltos, restos de cigarrillos, boletos de subte, aspirinas y libros deshojados, entendí que mi celular no estaba. Sospecho que en ese momento mi inconsciente sonrió y mi corazón dolorido suspiró de alivio, accidentalmente lo habría olvidado en su casa, en algún rincón lejos de mi necesidad por llevarlo conmigo, para darme un descanso, para reconciliarme conmigo y aceptar que la soledad a veces es necesaria.

martes, 24 de agosto de 2010

¿Verdadero o Falso? Elijas la respuesta que elijas siempre va a ser la correcta.

Se siente raro desempolvar libros viejos, arrumbados en el costado de los estantes más altos de la memoria, libros que pensé no volver a abrir jamás.
Esta mañana me desperté temprano, como de costumbre, siete y media suena el celular con algún tema del momento cargado con muchas pilas, para empezar el día bien arriba. Lamentablemente el rington no logra eficientemente su objetivo, y si a la cuarta vez q lo apago el aparatito a los diez minutos sigue sonando, soy capaz de estrellarlo contra la pared. Sospecho que cuando duermo, aprovecho para charlar con mi inconciente, y supongo que últimamente no estamos llevándonos demasiado bien, nos encontramos en muchos puntos y disentimos de lo que consideramos como bien o mal, por lo que mis mañanas amanecen mal humoradas y con una sensación de resentimiento hacia mi misma, que no logro disolver hasta no caer en la cuenta de lo que en realidad pasa.

 
Pero esta mañana decidí romper con la rutina, e impulsada por un consejo que recibí anoche, en un llamado oportuno que rescató a mis lagrimas de la mortal caída, luché contra la desidia, renuncié al calor de las frazadas y aunque lo conseguí un par de horas luego del primer timbrazo del despertador, finalmente logré lavarme la cara, calzarme los joggings, elegir las zapatillas más cómodas y con los auriculares ya en las orejas, cruzar la puerta de casa, cantando a toda voz las barbaridades que decía un bonito reggueaton. Corriendo es el momento en el cual puedo asegurarles con toda certeza que me siento plenamente feliz. Soy yo flotando a una altura inalcanzable para los pesados problemas, a un nivel superior a mis ambiciones, con un desinterés general por todo. La música se convierte en el único ambiente y yo me despliego de mi propio cuerpo para avanzar, avanzar y avanzar hasta un lugar al que no tengo interés de llegar. Es el único momento en donde mi cabeza deja de funcionar, un breve lapso en donde mis pensamientos mueren, o me dan tregua para luego volverme a atacar. Lo disfruto realmente lo disfruto muchísimo, y cada vez que retomo la rutina caigo en la misma pregunta, el no entender cómo es posible que abandone algo que me hace tan bien.

Con un mañana agitada el día arranca distinto, y sin embargo vengo arrastrando dos semanas complicadas, y aunque lo intenté, cuando salí de la ducha no conseguí convencerme para salir de casa otra vez. Me senté en el escritorio, hice el ritual diario con la computadora y desde ese momento sigo acá sentada, envidiando esas risas sonoras que escucho venir desde la calle de los chicos saliendo del colegio al mediodía, disfrutando de estar, de vivir, de cumplir con el día a día, bebiendo de ese sol maravilloso que hoy brilla más que nunca porque sabia que yo iba a retomar mis caminatas matutinas y quería estar ahí sólo para darme la bienvenida. Bendito sol que defraudo y engaño estando en plena oscuridad a la luz débil de un monito opaco que a su manera me hace feliz.

Lo trágico en la mañana fue toparme con un blog, un blog particular que creo haber leído en otro tiempo, o al menos haber leído algún otro pero del mismo autor. Me fascinó, me quedé pasmada con cada entrada, devorándome cada una de las palabras, haciendo eco de cada párrafo que terminaba. Deseando que alguna vez alguien escribiera con la misma delicadeza y tan detalladamente sobre mí, como él lo hacía con sus mujeres. Parece conocer más sobre ellas que ellas mismas, las idolatra hasta el punto de convencerte que realmente son diosas griegas impecables, de ensueño, cuando en realidad son mujeres corrientes como todas. La realidad es que son ambas cosas, pero él sabe verlas a su sublime manera... y eso deseé, que alguien pudiera verme así, tan ideal, tan soñada, extraordinaria...

Terminando de leer un año entero de entradas, me recordé que ninguno de esos textos eran ajenos a mi vida. Yo tuve mi etapa, la peor y mejor de todas, donde el amor y el odio son sentimientos conjuntos y que van perfectamente de la mano, donde las emociones se vuelven enfermas, y uno llega a confundir alegría con angustias y viceversa. En el mundo de las pasiones, todas ellas son tan potentes que se parecen, y esta permitido sentirlas todas juntas en un mismo momento. Yo las viví, las sentí, las encarné y las expresé de formas poco convencionales, insanas... como no habría otra forma de expresar algo tan fuerte.

Hablando honestamente, al recordarlo, no me arrepiento, en lo absoluto. No obstante no cambio por nada lo que hoy tengo, no quisiera volver a ese estado jamás, por eso vivo mirando al amor con recelo, y aunque lo necesito me mantengo distante. Huí de ese mundo de enfermos, de ese mundo en el que creí que yo sola conocía y estaba inmersa. Y ahora estoy entre los normales, de piel y hueso, para los que el corazón es un simple diagrama y el amor son cosquillas, suspiros y fácilmente reemplazable. Para los que no cuentan con la posibilidad de ser protagonistas de una novela romántica, porque tal cosa sólo existe en libros, películas y en los sueños de los más inocentes. Para los que por ignorancia o tras haber sufrido tanto, están cerrados, totalmente superados ante la realidad de que el mundo es frío, la luna una roca en el cielo y las personas caníbales.

No quiero decir con esto que estoy negada, sí quizás aterrada, pero sólo convertí las cosas en lo simple que son. La vida ya no tiene más colaterales, ni los pensamientos son tan profundos.

Sin embargo es lindo encontrarse cada tanto con gente mágicamente enferma, que escribe maravillas de la realidad mugrienta, que es capaz de crear y créese una realidad distinta para cada cosa sólo porque a él le parece que así podría ser. Me recordó mucho a quien fui, y quien todavía en menor medida sigo siendo, ya lo ven el primer ejemplo que di sobre lo maravilloso que me resulta algo tan frecuente y ordinario como salir a correr. Pero lamentablemente no podía ser feliz creando mis propias realidades, porque tarde o temprano terminaba colisionando duro con otras verdades.



Por mi parte sigo bien, con ganas de todo pero estancada. Haciendo entradas pelotudas como la anterior, para fingir que yo también puedo ser como las chicas comunes a los dieciocho años, y sentarme a sufrir porque alguien no me contesta un mensaje, o porque supieron limpiamente desaparecer con el primer asomo del sol. El título era mentirme, porque realmente tales cosas no suceden, sino que yo las produzco, necesito que pasen para sentirme más humana, mas adolescente, más ordinaria. Mis intereses están a kilómetros de donde los finjo posar. Y puede que los siga manteniendo allá lejos, donde pasen desapercibidos entre los demás. Pero acá no, no en mi blog, en el único espacio irreal donde enteramente sé ser yo, no puedo, estaría mintiéndome, y si bien me autoengaño a diario, esto ya es un descaro.. subestimarme de esta manera!

Esta soy, en vías de sanarme el alma, de aprobarme y aceptarme, de convertir mi propio país en el maravilloso de Alicia, de crear y convencerme de que todo está dispuesto para mi, y que la vida espera que la tome por las astas y la lleve a ser lo que yo quiera.

lunes, 23 de agosto de 2010

Menti(r)me

Tengo un cartel en la frente que dice: Mentime, boludeame, pisoteame, ilusioname, apuñalame, exprimime y descartame. NO? Sí, decime que si porque sino sinceramente no entiendo, no sé cómo hago para elegir siempre a los mismos. Tengo menos dignididad que un trapo de piso. Gracias y lo peor es que es mi culpa, me pasa todo el tiempo y va seguir pasándome. Mátense. A fin de cuentas SON TODOS IGUALES. Y el que es distinto, a ese especificamente le escapo. No entiendo por qué, me detesto, Chau.

sábado, 21 de agosto de 2010

An-e-e-e and I dreaming

No tengo dudas, no tengo esperanzas, y creo ser idiota por elección. Realmente no creo que la felicidad esté al fondo de siete copas, o en alguna de las colillas de los veinte cigarrillos de la box, ni tampoco del otro lado de los labios de algún galán perdido que me invite a bailar. Por empezar, no creo que la felicidad sea tan insana y tenga un precio tan alto...
Y aunque estoy segura de que definitivamente no lo es, lo que ahora pasa por mi cuerpo es tan parecido que se siente real. Un efecto anestesiante, un pase libre, una excusa para todos mis deslices.
Pero la felicidad no siente remordimientos, ni se sostiene de la amnesia. Todos mis mañanas asesinan mi presente, o tal vez sea al revés... Junto al miedo y los errores, vivo enroscada entre el estancamiento y la comodidad. No tengo justificativos para ser como soy, no me arrepiento, no me disgusto, sino sencillamente me transformaría. Estoy sola, y tengo mil maneras de expresar lo que necesito, tengo cientos de estrategias para engañarme, y autoconvencerme de estar buscando algo cuando lo que me inquieta es otra cosa.
Puedo tener un excelente control mental, pero cuando estoy a solas con mi inconciente, sabemos quien de los dos miente.
Si sería felicidad debería estar bien ¿no?... Claro, eso es fundamental...
Y sin embargo no es así. Y yo sigo sintiéndome falsamente feliz.
¿cómo podría ser?
No me juzgues, no critiques, ni menciones que harías en mi lugar, por favor no digas más. No existe diagnóstico acertado cuando se trata de mi, no quiero que le busques nombre a aquello que sufro o disfruto. Soltame la mano y sin confiar en mí, no hay promesa que pueda mantener.
Soltame la mano ahora, o no me sueltes jamás.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Fix me

No regalo ni vendo. No puedo. Lo que obtienen de mí, lo obtienen robándomelo.
Es la semana, fueron los dos domingos con los que empezamos, fue la discusión de anoche, el abrazo de reconciliación y ese perdón que se me escapó de los labios en un llanto que cargaba las lágrimas de más de una angustia. Es este dolor casi palpable, que se me impregnó en el pecho y no le deja casi espacio físico al aire, es mi calendario dañado, que aunque estemos en agosto sigue marcando el enero pasado. Son tantos deseos, mucha ansiedad por hacer todo y terminar sin hacer nada, es la desesperación cuando caigo en la cuenta de lo rápido que se me va el tiempo, son mis caprichos, que cuando no les doy lo que piden me obstruyen todos los caminos para empezar a hacer algo distinto. Es esta sensación de soledad que duplica la sensación térmica, ese agujero en el pecho que intento llenar con vicios, y lo único que consigo es agrandar el hueco, profundizar el vacío, incrementar necesidades que no existen. Es este miércoles que se disfrazó de domingo a las tres de la tarde, es esa duda que pone en juego la existencia del lunes, y esa desesperación que se crea en mi cabeza al comprender que ya no le hago caso a la presión de los horarios.
Es descubrir que la palabra NO es utilizable, y que nos conduce a sentirnos más cómodos, extender el estancamiento y no hacer lo que no se nos antoje hacer.

Estoy en pausa, y aunque la vida no me lo permite, yo sigo en pausa, y aunque cuando me despierte probablemente habré perdido las tres cuartas partes de las posibilidades, si hoy me pongo en marcha termino haciendo desastres. Estoy recargándome. Hoy empecé con la idea de remontarme, sabiendo que todavía ando con el ala herida, y así fue, ni llegué a abrir la puerta de casa que me desplomé. Entonces dame mis tiempos. Confío en mí, y se que voy a salir, pero necesito un tiempo, simplemente unos cuantos días. Aun conciente de correr el riesgo de lo tarde que puede ser cuando despierte. Pero te repito, hoy por hoy, así como en este momento estoy, sencillamente no funciono.
Me dormí en el falso calor de un abrazo y me desperté congelada, sintiéndome más sola que nunca.

domingo, 15 de agosto de 2010

Desappear

Se que veces las personas no llegan en el momento adecuado. Pero cuando esto sucede ¿debo dejarlas pasar?
Necesito reordenar mis ideas, cuestionar mis principios, reactivar mis sentimientos y repararme. Sólo entonces podría comenzar a pensar en alguien más.
Quisiera verte, no ahora. Conocerte en otro tiempo, con otras ganas y con algo más para entregar. Hoy  no me queda nada, todavía no conseguí conquistarme ni a mi misma, y se que si lucho por conseguirlo con vos voy a terminar fallando. No quisiera seguir de largo, pero es inexorable, necesito tiempo y espacio.


Lamentablemente voy a perderte. Y no lo dice el destino.
Lo digo yo, que acabo de escribirlo.

miércoles, 11 de agosto de 2010

"Ojalá no te tarden mucho en caer las fichas nena..."

Puertas nuevas se abren constantemente. Ya no se si son oportunidades o será que alguien me está tentando poniéndome a prueba. Todo pasa por algo, está claro, y ahora me dicen que todas nuestras experiencias son ciento por ciento producto de nuestros pensamientos.. yo creía que influíamos sólo en un cincuenta y la otra mitad era producto de la circunstancia y el destino inevitable. Ya no se qué pensar.
Estoy estancada aunque me mueva todo el tiempo y a gran velocidad. La comodidad es la principal causa del fracaso. Mientras siga sintiéndome cómoda y a gusto, tengo que saber que no voy a progresar, cuando realmente me sienta en constante esfuerzo, a distancia de como quisiera estar, entonces sólo ahí puedo fantasear con la idea de forjarme un futuro similar a lo que durante algún delirio, imaginé tener. Se sufre el camino al éxito, se disfruta el sacrificio, se hace con una sonrisa. Es lo más complicado, dominar la mente y obligarnos a obedecernos. Ya no puedo seguir haciendo lo que una parte de mí, la más mediocre y rebelde prefiere, ya no puedo esconderme tras la excusa de ser adolescente, porque nunca me sentí como tal, y ahora definitivamente ya no me protege.
Estoy en una etapa complicada, donde las posibilidades llegan de a millares y donde es muy factible que tropiece, trastabille y caiga en centenares de intentos, pero de eso depende cuan alto llegue, de la cantidad de golpes y de cómo me desenvuelva para superarlos. Estoy en permanente cambio, me despierto con una idea brillante en la cabeza y al llegar la tarde no veo más que una idea opacada por los obstáculos, un poco de miedo, desgano y costumbre, el arrastre de la sociedad misma y el sentirme obligada a seguir un camino ya trazado. No quiero perderme en la infinitud.
Algún día voy a estar orgullosa de mí.
Primero se cambia el pensamiento, luego lo que creemos de nostros mismos, luego lo que sentimos.. lo que hacemos, lo que atremos y repelemos, lo que logramos y decidimos dejar pasar, lo que somos y hacemos: nuestro mundo inicia en un pensamiento.
No hace falta aclarar que mi vida fue lo que fue gracias a lo negativa que soy, a lo que pienso de mí y a como me menosprecié y culpé durante tantos años. Mi vida era aparentemente perfecta y sin embargo el dolor que encarné, que reproducí, que viví, o que nació dentro de mí, es dificil de explicar si no se tienen desgracias como fundamentos. No necesité de absolutamente nada para sentirme la persona más infeliz del mundo y para llegar a hacer las cosas que hice y trasgredir todos los límites. De la misma manera en que ahora pienso que por lógica tampoco necesito (aunque tengo más que suficientes) de ningún motivo que me impulse para arriba y me convenza de poder sentirme la mina más feliz, autosuficiente y productiva del mundo. Nada es lo que es, porque no creo en ninguna sabiduría absoluta y objetiva, por lo que todo es totalmente relativo y lo que a cada uno le parece que es. la realidad tiene millones de colaterales. Y nosotros podemos hacer que sea la que nostros querramos, es tan simple como elegirlo, convencernos y ser que así sea.

Como me gusta hablar, bue después de todo puede que quizas tenga un talento especial chamuyando. Te juro que lo escribo y me lo creo, me creo que la semana que viene voy a estar bien, es más este mismo sábado. Me creo... así se empezaba no? Tantas veces me creí y desilucioné y aun así sigo teniéndo las mismas esperanzas que tuve la primera vez que lo intenté. Simplemente porqué se lo sencillo que es alcanzar lo que querés. Es cuestión de que quiera, cuando realmente tenga verdadesras ganas de ser feliz lo voy a hacer, cuando realmente quiera enamorarme y dejar de pasar el tiempo, me voy a deter en un abrazo y voy a quedarme a desayunar por la mañana, cuando realmente quiera verme bien y aceptarme, lo voy a hacer, voy a empezar a amarme y valorarme. Pero la cómodidad me tiene abstraída y el tiempo hoy parece eterno. Ojalá las fichas no me tarden en caer, aunque con mi razonamiento siento que están todas caídas, unicamente falta ese empujón, la bendita iniciativa.

lunes, 9 de agosto de 2010

Del dicho al hecho hay un largo trecho

Finalmente esta noche encontré un motivo por el cual estar libremente triste. Y aunque incluso no era uno muy bueno, medianamente se razonaba. Cerré los ojos y necesité un abrazo, alguien que realmente estuviera ahí, y probablemente hubiera encontrado calmar mi necesidad, sino fuera por la falsa sensación de soledad que me bloqueó la salida para buscarla. Me prohibí llorar, me prohibí sentir pena por mi misma. Soy parte de mis errores, soy la mismísima escritora de todas mis historias tristes, no puedo entonces reprochar el drama de los desenlaces si soy yo quien los organiza. Es contradictorio. Me gusta lo que hago, pero odio las consecuencias. Y cuando priorizo las consecuencias empiezo a sentir que despacio dejo correr el tiempo hasta acumular grandes cantidades de minutos vacíos de segundos. Tiempo hueco, espacios sin relleno, una vida lineal, recta, un completo desperdicio. Soy un frasco de perfume vacío: prometedor pero me falta la esencia. Soy un espectro detrás de un montón de palabras, soy un engaño oculto en los labios de un beso que necesitando amor sólo sabe ser frío. Tengo el orgullo resquebrajado, y un manojo de ambiciones para las cuales no tengo iniciativa, soy demasiado cómoda, demasiado desidiosa y sediciosa, como para tomar el buen camino, a la ligera y con atropellos lo malo me tienta, lo equivocado parece más sencillo, la mentira seduce, y lo prohibido me llama a los gritos. Transgredir: uno de mis verbos predilectos. Basta con que me digan no, para que automáticamente arriesgue literalmente la vida, la dignidad, los sueños y todo mi tiempo, en lograr un sí, o en encontrar la manera de evadir la negativa para salirme con la mía.


 
Esto fue ayer, estaba un poco conmocionada, pero hoy ya estoy como siempre, demasiado cómoda como para intentar cambiar algo...
No se que hacer, pero lo que haga se empieza por mí. Así que cuando tengas ganas de ser feliz, me avisas y lo arreglamos. Se que te enamora verme tan suelta, tan errada y tan de nadie.. por lo que no intentes cambiarme, porque cuando me tengas en tus manos embobada, de a poco vas a ir robándome toda esa magia.

jueves, 5 de agosto de 2010

1

Numero uno se siente bien, se siente primero, pero demasiado pequeño. Y tal vez con un simple número me estés definiendo de la mejor manera dentro de todas las caracterizaciones erradas que me atribuiste. Pequeña, como si todos fueran gigantes hambrientos de tres cabezas y yo una pulguita infima e indefensa, con miedo, desprotegida ante la voracidad del mundo moderno. Primera, con la vista puesta hacia delante donde sólo hay nulidades y signos menos, con las espalda en defensa a las infinitas oportunidades.
Individualista, aislada, cerrada, independiente, orgullosa y egoísta. Sumando mis propios esfuerzos puedo llegar al número que quiero, a veces siento que no necesito ninguna otra cifra para llegar alto. Y aunque la omnipotencia es una utopía exprimida hasta el fracaso más irreversible, todavía la siento.
Y de tanto repetirmelo empiezo a pensar que el cansancio va a vencer mi razón y finalmente voy a creerme mis juegos... pero nunca dejarán de ser simples convicciones inefectivas, a modo de consuelo, ante la inmensa decepción de no encontrar otro uno, que al sumarse a mi valor unitario, aun así sigamos ambos valiendo una unidad en lugar de dos.
Uno por siempre, hasta que me equivoque otra vez más, me sume a otra cantidad y me pierda como un simple número más en la infinidad.
Dentro de mí no se administran puestos, no puedo cerrarme, necesito algo y no puedo bloquearme hasta no encontrarlo. Y puede incluso, que cuando lo encuentre, me entretenga con el suelo, algún lateral o el techo, y lo deje pasar de largo. Porque aunque sienta el vacío, no quiero llenarlo.
Primero yo.Todo lo que venga detrás da igual, y aunque entre ellos haya jerarquía, para mí el valor de las posiciones no varía, sólo organizan el horario y el día.




Entre la sinceridad y mi parte más egoísta, insensible y orgullosa. Un disfraz de superhéroe, sobre una necesidad exasperada de verdadera compañía.

jueves, 29 de julio de 2010

O lo consigo, o.. lo consigo.

Sí, voy a seguir dejando pasar la vida, malgastando los años, deseando el mañana, anulando las basura del presente. Mentí, me mentí, me creí. Soy una enferma caprichosa, la vida no me satisface, y no puedo sentarme a esperar que algo cambie, tengo que hacerlo yo. Arruinar los días es mi arte.
No me limites, no me pongas frenos, porque no voy a frenar hasta conseguir lo que quiero, y lo único que vas a lograr es que termine odiándote.
Culpá a la necesidad ficticia que genera la sociedad, culpa a mis ambiciones,  a mis locuras repentinas, y mis ganas que nacen y mueren todo el tiempo, culpa a quien se te antoje culpar. Pero si de pronto un día decidí que lo quiero, entonces preparate, porque comienza una cuenta regresiva hasta obtenerlo.
No me importan los daños colaterales, no me interesan ni consecuencias ni precios, ni opiniones ni tus putos sentimientos. Es mi egoísmo lo que está primero, es la satisfacción propia y esa sonrisa triunfante que ya siento ensanchándose en mis labios. Es donde aflora mi estima, toma el mando y me vuelve única en mi vida. Nunca voy a cuidarme, ni preocuparme, sólo me interesa callar la voz insistente e insoportable de mis deseos. Quiero, y desde el ‘quiero’ hasta el ‘conseguirlo’ TODO lo demás deja de tener sentido. Sí, hasta ese extremo me deslizo.

martes, 27 de julio de 2010

Sin ESFUERZO, no hay éxito.








Sin Branca, no hay Fernet ;)

lunes, 26 de julio de 2010

Not myself last night

Me estoy equivocando, creo.
Mañana propongo que lo hagamos diferente. Como nunca antes.
No puedo reconocerme como lo que quiero cuando me veo. Quiero orgullo, estima y esfuerzo. Quiero crear algo con lo que tengo adentro. Odio escribir, desde el momento en que me volví incapaz de darle vida a las palabras. Vamos a cambiarlo. Perdonarme los errores que voy a cometer de antemano.
Quiero un calendario, actividades organizadas estrictamente por horario, metas y plazos. Despegarme.

jueves, 22 de julio de 2010

Just keep swimming como decía Dori(?

Todo va bien. Sigo imponiéndome metas que me ayuden a acelerar el paso de los días, sigo buscando alguna que otra excusa por la cual mantenerme espectante y entusiasmada, sigo buscando entretenimientos y sigo, sigo andando.  Un poco estancada en ciertos aspectos, que me frustran, me frenan y me traen a la memoria algunos dolores pasados, pero esa noches son las menos, y por suerte muy de vez en cuando.
Empiezo a pensar, y a sentir por primera vez la seguridad de que REALMENTE cambié, de que la verguenza no se va a disipar jamás y que me enorgullece sentirla, aceptarla pero identificar todo eso como un error, quizás el error más acertado y necesario de mi vida.
Qusiera traer buenas noticias, y no sólo usarte, blogcito mio, nada más cuando estoy sola y triste, asique aca estoy, feliz de la vida, por nada en especial, unicamente porque no tengo motivo alguno por el cual no estarlo.
Y aunque algunas cosas anden lentas y cuesten... me dan más fuerza para seguir remándola. Ando bien que se yo, ojalá dure como viene durando y que las caidas sean tan esporádicas como vienen siendo.
Si me pediría la cura hace un año atrás, sería simplemente preguntarme qué es lo que me falta, que es lo que necesito, y a partir de ahi buscarlo, conseguir, sin importar lo que cueste, lo prohibido que sea, inmoral o lo que fuese... y si no hay nada q me motive (como solía decir: absolutamente nada), entonces má, llegá al limite, sentí lo que es estar al borde de perder todo (o nada, cómo vos la llamas) y después charlamos más tranquilos.
Fue cuestión de tiempo. Mi filosofía de vida ahora es rotundamente diferente, cómo dice uno de los grupitos truchos del Face: " No te arrepientas de nada que te haya echo sonreír" o algo así, lo veo perfecto, y así es. Hay que ir por las cosas que a uno lo ponen bien, lo hacen sentir vivo, lo entusiasman, sin planificar demasiado ni preveer minuciosamente los posibles errores o consecuencias. Hay que analizar lo básico e indispensable y largarse. Buscar las pequeñas o grandes cosas que te hagan feliz, por más utópicas que suenen. Se alcanzan, e incluso quizas en la búsquedad de ellas vayamos encontrando otras nuevas que nos llenen aun más de las que buscábamos.
En fin no quiero hacer un capítulo de autoayuda, pero necesitaba una vez más dejar por sentado y autoconvencerme, de que no está bien que me arrepiente ni me reprima de hacer aquellas cosas que me hacen bien.
Y cuando por ejemplo me preguntas mamu por qué fumo, y buen.. yo te contesto que es porque me hace feliz, entendeme. Porque si un pucho, posta, despues de no haber fumado durante siete (eternos) días, me hizo caminar tres cuadras sonriendo de oreja oreja, oh dios! bendito sea el cancer de pulmon que me agarre a los sesenta jajaja.
En serio, no es tan extremista la cosa, pero en el ultimo tiempo me estuvo yendo bien, asique lo recomiendo. Un poco es por impaciencia, por impulsos, por la necesidad de constante adrenalina y lo cambiante que soy respecto a todo y lo rápido que me aburro, pero en cierta medida (un poco más reducida) esta filosofía puede aplicarse a todas las personas, y les aseguro que los posibles resultados negativos van a ser mínimos en comparación a la alegría de sentir la libertad de hacer lo que sinceramente nos hace sentir bien.
Asique fumen, usen forro, estudien, laburen, ganen guita, rompanse el traste, puteen al boludo que les cae mal, digan absolutamente todo lo que tengan que decir, comanse diez tortas o hagan ochocientas dietas de la luna, comprénse ropa, zapatos, abracen a la gente que quieren, cuidenla, vivan la vida de todas las formas posibles, pero siendo inteligentes por sobre todas las cosas y poniendo en la balanza qué es realmente lo más dignificativo para nosotros, lo que mejor nos hace, lo que nos va a hacer sentir más felices a la larga. Todo a su medida. Sin perderse en los proyectos del futuro y postergar el hoy, pero tampoco sin desgastar el presente y llegar echos bolsa al mañana. ¿Me explico? Un equilibrio, una o varias metas qué perseguir y esfuerzo constante, así se vive, disfrutando el camino y cuando llegas a destino, empezando a buscar uno nuevo. Constante progreso.
Algunos me decían que sufría de insatisfacción, jaja... la insatisfacción no te la voy a negar, si por insatisfacción definis mi necesidad constante de sueperarme, de querer más, ¿pero sufrirla? No necesariamente se sufre, yo, por ejemplo no lo hago, no me siento triste cuando busco algo mejor, me siento feliz por estar dispuesta a alcanzarlo. Saber apreciar lo que uno tiene en el momento que lo alcanza, pero seguir. Quedarse estancado y ser conformista no parece ser mucho más atractivo. No es tan simple, no somos una cosa u otra, conformistas o disconformes, podemos ser la primera y simultaneamente aspirar constantemente al progreso.

En fin, todo esto fue en respuesta a algunos reproches que me hiceron, vale aclarar que lo mío no es vidorria jaja, al contrario. Recién ahora que me dispongo a empezar a aprender a vivir, les pido que por favor no me cuestionen.

domingo, 18 de julio de 2010

MedinaGarcíaDelgadoCavarozziMecleGarulliQuirogaOszlak... y los infaltables Marx y Weber. ¡Que linda noche que pasamos!

Hoy es una de esas noches en donde la compañía se hace indispensable.
El otro día hacía un breve repaso de los últimos tiempos y caí en la cuenta de cómo de apoco se fue evaporando mi sensibilidad, de cómo perdí el interés y la capacidad de confeccionarme ilusiones. Me volví un tanto fría, tengo que reconocer que soy extremadamente egoísta y que si bien no mantengo una buena relación conmigo misma, siempre me pongo primera y actúo o elijo en base a mis intereses, beneficios o conveniencias. Egoísmo puro. Esto a la vez trajo aparejado el ‘uso’ (¡y por dios que feo que queda expresado así! Pero creo que debe ser la hora la que no me deja expresarme de otra forma que no sea burda y directa) de ciertas personas, obviamente con un consenso previo de ambas partes. Dicho en palabras más sencillas: aunque me esfuerce no logro conseguir que me interese absolutamente nada, y como contracara tampoco me siento interesante.
Y hasta hoy no me importaba, hasta hoy, esta noche. No se si será culpable el frío, la lluvia incipiente, el agotamiento metal por tanto estudio(¿), el cansarme de llevar el papel de juguete que antes tanto me divertía o la simple necesidad de sentirme querida, valorada o simplemente respetada... Pero de pronto me encontré con un vacío profundo, un agujerito hueco en mi alma.
Lo bueno de esta espantosa sensación de soledad, es que mañana o a más tardar la próxima salida se va a borrar y el sólo hecho de recordarlo me va hacer sentir estúpida. Lamentablemente yo no soy así, y es una lastima porque con amor temporal sería seguramente más feliz. Pero no hay caso. La libertad es algo a lo que no es fácil renunciar.
Hace frío, estoy cansada y necesitaría un hombro, un par de oídos y todo lo demás sería un agradable complemento.... Pero don’t worry, hace años ya que estoy acostumbrada a volver mudas mis necesidades, y contentarme o conformarme con lo que hay al alcance: ahora, un café cargadísimo y amargo, unos apuntes de dos mil setecientas treinta y dos hojas, una bola de pelos que asegura ser mi perrita y una cama deshecha que desde hace tres horitas me tienta a tirarme encima.
Quiero que pasé el lunes, no doy más. Pero tengo miedo que al llegar el martes quiera adelantar una semana más, y que después quiera terminar el mes, y seguido a eso empiece a extrañar la primavera y entonces así querer terminar con el dos mil diez...
Vivo constantemente deseando adelantar el tiempo, engañándome con que después voy a estar mejor, con que el tiempo produce cambios maravillosos en nosotros. Y la realidad es que hasta que no empiece voy a seguir aletargada, y ese mañana en el que pongo todas mis fichas siempre va estar un par de fechas adelante en mi almanaque.


Lo más humillante, paradójico, triste e indignante es que el precio de mi “felicidad” (tomando el termino muy a la ligera) se reduce a decir No, simplemente No. No a esto, No a aquello, No a lo otro. Porque todo a lo que accedo, todo lo que hago me autodestruye, me llena de culpa y de remordimientos. Me equivoco y no dejo de equivocarme, pero me gusta, y aunque me haga sentir muy mal, me gusta más... lo repito. Es simple, vuelvo a ese masoquista regocijo que me produce lastimarme.
Por lo que voy a implementar una estrategia, una política de unos cinco días aprox. que sostenga una respuesta negativa ante toda solicitud, proposición y/o imposición hacia mi persona.
Jaja estoy muy mal, mirá las boludeces que generan mucho estudio, dos noches sin dormir, estar más sola que una planta plantada jaja (como dice mi amiga del alma) y sentirme asquerosamente culpable por todo lo que estuve haciendo en el ultimo tiempo....
En fin, le voy a dar un NO a TODO, y veremos que tal resulta. :D

miércoles, 14 de julio de 2010

Una tarde helada, el cielo acromático robándole la vida a la ciudad congestionada, símil a lo que fue el día de ayer...
Esa tarde opacaba mis dieciséis, y me contaba más de lo que yo hubiese querido saber. Fui arrastrada por el impulso de poner en pausa mi vida al menos durante un día (a menudo me topo con esa necesidad, yo la denomino la de volverme un fantasma hasta estar mental o espiritualmente recuperada para volver a enfrentarme con la realidad). Entonces apagué mi celular, miré al boludo de al lado que no paraba de hablarme de sus exs y le dije que sinceramente la charla se había vuelto densa y aunque evité mencionarle lo desagradable que resultó el encuentro, creo que ambos lo dimos por sentado.
Esa tarde desaparecí. Si, quizás todavía seguía por caballito dando vueltas, simulando ver más allá de los escaparates, pero en realidad estaba ausente, del otro lado de las vidrieras y lo único que quedaba de mi era el reflejo borroso sobre ellas. Quizás, todavía algún faro me iluminaba, o algunos semáforos me detenían, pero creo que no estaban presentes ni la sombra de mi pies ni la esencia de mi alma.
Volví tarde, volví a ninguna parte, porque no tenía ningún espacio que sintiera mío. Y al llegar era como si nunca me hubiera ido, o como si jamás hubiera regresado. No había nada, porque yo había vuelto vacía, pero sin embargo nadie sentía que algo estuviera faltando. Desprotegida me dormí analizando en la semana anterior los próximos días.
Sin saberlo algo se había terminado, alguna etapa sin límites precisos se había cerrado...


Bueno, ayer repetí la historia otra vez.
Simplemente llega un maldito día, tarde o madrugada, en la que ese nudo que a menudo se te estanca en la garganta, ya no tiene forma de desanudarse. Dejas de tragar, dejas de hablar, dejas de comer, de pedir ayuda, y te acostumbras, te acostumbras a tener durante las veinticuatro horas que dura tu agonía diaria, una maldita piedra obstruyéndote la tráquea.
Pero días como ayer, días fríos, descoloridos que se detienen en invierno sin importar la estación, días sin lluvia donde los único que se condensa es la angustia, días tantas veces vividos, que no avisan, pasan desapercibidos y de pronto golpean, hieren y asesinan una parte de nuestra vida... en días como ayer, ese nudo en la garganta presiona con más fuerza, y no se detiene. Ya siquiera respiramos. Entonces cuando se nos agota el aire, pero no nos interesa recuperarlo, damos todo por terminado.

Me desmoroné, yo que no veía una lágrima desde la última vez que deje que me usaran. Yo que no sentía pena por mi misma desde la última mañana que amanecí sin responsabilidades, yo que creía tener todo descontroladamente bajo mi control, yo que supuestamente estaba tan bien... y lo peor es que puede que no haya estado equivocada, y que todo este tiempo haya aprendido a estar muy bien, contenta y satisfecha dentro de la desorganización general de mi vida, y una mañana amanecida un martes, ignorando por completo la ridiculez de que específicamente fuera en un trece, todo este tiempo de rehabilitación (porque eso es lo que fue) simplemente desapareció, y de pronto todo los dolores viejos se reanimaron, y los pesares de mi alma se volvieron aun más pesados y en un instante al otro lograron ahogarme..

Ayer dejé todo, y entre todo estaba también yo.
Renuncié a mucho más de lo que piensan.





Aunque lo escribí esta mañana, podría jurar por mi vida que estuvo escrito hace dos años.

lunes, 12 de julio de 2010

Ya no hay caricia que pueda erizarme la piel.

domingo, 11 de julio de 2010

Piel.

Estoy empezando a pensar que siempre voy a ser simplemente una imagen, todos los somos hasta algún punto, pero yo no puedo trascender, conmigo se trata de una fachada impenetrable. Aparezco y muero en la piel, abajo pareciera que no hubiese nada que podría resultar interesante.
Y sin embargo no puedo culpar a nadie más que a mí, porque actúo como si fuera un juguete, porque me divierto en el juego, y hasta quizás porque soy yo quien lo inicia.

Hay veces en donde desearía no entender, no saberlo, no descubrir ni desentrañar lo que escucho. Hay veces en las que me gustaría borrar parte de mi pasado para recuperar algo de la inocencia, y volver a creer, a ilusionar, a arriesgarme a salir lastimada, a no tener de antemano el pronóstico dramático, a conservar la esperanza de que todas las oportunidades pueden ser diferentes, y no agruparlas y desecharlas a todas ellas en una gran bolsa de generalidades... hay veces en donde quisiera volver a ser una completa idiota crédula y con pajaritos en la cabeza.
Pero hoy soy otra, hoy escucho, pienso, analizo e inevitablemente sacó conclusiones.
Y aunque quisiera (y cómo quisiera!) ya no puedo creerme el papel de tonta.

miércoles, 7 de julio de 2010

Tres semanas de suspenso pueden cambiarlo todo. A decir verdad los mensajes nunca fueron enviados con la suficiente alegría, y yo estaba más concentrada en encontrar nuevas citas que en pactar la que estaba en espera hace rato largo.
Desinterés absoluto. No se que fue lo que me llevó a arrimarme y llegar hasta allá, a contestar un sexto del total de los mensajes, pocos, pero los necesarios para estipular un encuentro.
Y llegué... y a los diez pasos, mi cabeza inteligentemente, lo confundió con alguien más. Me acerqué deseando que fuera él, admirando su tapado gris que acentuaba el diámetro de su espalda fornida, dejando de lado que no fuera rubio y que sus ojos no tuvieran el celeste pálido de siempre. Me sonrió con la sonrisa más hermosa que nunca antes había visto en su rostro, y creo que de alguna manera estaba esperándome también.

Pero entonces por detrás de sus hombros lo vi llegar, a él mismo, con una sonrisa mucho más amplia y descolorida, con los ojos ansiosos y la mirada alborotada, delatando cierto regocijo y placer al verme que me produjo repugnancia.
Me tomo las manos y las besó, luego me besó la frente y los labios, abrazó mi cintura y me estrujo hacia su pecho. ¿Realmente pensó que con la violencia de sus movimientos iba a creer que me había extrañado? Me aparté, bajé el rostro y me volví hacia el muchacho de tapado gris que expectante y desilusionado, analizaba lo extraño de la situación. Lo miré con pena y creo que en la mirada envié alguna súplica porque me llevara lejos. No resultó.
Aquel extraño que decía ser mi amante me arrastraba por el brazo, y deseé poder desaparecer, esfumarme, dar vueltas el reloj y negar la invitación.

Y sin embargo no entendía qué pudo haber echo que las cosas cambiaran tanto ¿No había sido hace poco más de veinte días, en ese mismo laberinto de casas y edificios, donde tras el análisis de sus facciones y sus palabras lo había encontrado amable, inteligente y fuerte...?¿Dónde estaban todas esas cualidades que ahora eran debilidad, inmadurez y el claro deseo físico que no podía disimular hacia mi?
¿Como puedo cambiar tanto en tan sólo un tercio del mes, como puedo aburrirme tan fácilmente, como puede llegar a disgustarme tanto algo que en un principio me atrajo? ¿Como carajo puedo ser tan cambiante respecto a una misma cosa en dos momentos simultáneos?

No preguntes por qué, porque no me fui, porque no desaparecí como quería, porque no me senté y le conté que ya no era el mismo de hace un mes, o que la chica atrevida que lo había conquistado se había ido y me había entregado el mando. No me preguntes porque pasé la noche con él... quizás porque no estabas, quizás porque aunque jamás te haya llamado sabías que te necesitaba. Quizás porque te hubiera echo feliz que no lo hubiera echo así... quizás por tu culpa, no lo se.  O quizás por la mia, por reprocharme el haberte dejado ir.

Everything's Gonna Be Alright :)

Circuito: del cuarto al comedor, del baño a la cocina, del patio al balcón. La casa me abruma, de la cama a la computadora es mi elección. Hoy me quedé en casa, el día se volvió domingo y yo ya no se si ponerme a hablar con las cerámicas del piso, o llevarme el teléfono y ponerme a hacer de recepcionista de mi propia flia.

Dos llamados, una sonrisa, una negativa, dos expectativas, una dulce espera, un par de alternativas... Estratégicamente tengo el abecedario completo de planes para ser feliz. Si me fallan todos, entonces voy a empezar a agregarle numeritos y hacer los intentos infinitos.
Tengo una gripe, casi les podría jurar mortal por momentos, no me puedo mover, me cuesta respirar (aunque no si culpar al cigarrillo) y mi cabeza aprovechó y se tomó el primer vuelo a Valencia. Siento que por más que no todo esté yendo muy bien, las cosas siguen estando en mi manos y que es cuestión de que quiera ejercer control para dominarlas, enderezarlas y hacer que todo marche finalmente perfecto. Entendí, que cuando uno quiere, alcanza, hace, logra y gana. Y yo... de vez en vez quiero. De vez en vez quiero encontrar trabajo, de vez en vez quiero promocionar alguna materia, de vez en vez quiero encontrar a alguien para enamorarme, de vez en vez quiero (o necesito) ser feliz...
Así como tantas otras veces, quiero andar desocupada, desaprobada, desenamorada e infeliz. Puede sonar ilógico y hasta me parece razonable que se nieguen a creerme, pero es la realidad, muchas veces (mayoritariamente) me gusta que mi vida ande patas para arriba. Porque es en el ejercicio de virarla, en el esfuerzo por reacomodarla donde encuentro el placer, el triunfo, el cumplido.
Hoy es uno de esos días en donde me cansé de empujar, y necesito que todo esté más tranquilo, que las cosas marchen bien, y poder encontrar un lugar en donde sentirme cómoda, o al cual sentir que pertenezco, un espacio a donde pueda volver cada vez que me desvío o me equivoco, y me ampare, que me defina como quien soy, que me conozca. Aunque este deseo me dure menos de un mes, aunque a los treinta días me canse como pasa SIEMPRE y se derrumbe y entonces vuelva instantáneamente a querer desorganizarlo todo, porque lo perfecto y calmo me aburre y yo necesito la adrenalina, el miedo, el arrepentimiento, y otros sentimientos fuertes para sentirme plenamente viva y entretenerme (claro está ¿no?). Pero por el momento voy a bajar un cambio, y voy a darle la posibilidad a la buena vida a que me convenza de que es mejor vivir en el progreso que vivir arruinando las oportunidades y desperdiciando los años.
Siento algunos años más encima, no se hasta donde deja de ser algo malo y empieza a ser bueno. Pero hay un poco de ambas.

viernes, 2 de julio de 2010

Evidentemente los muy forros se entrenan duro ehh!!
Digo... para la competencia de a ver quién llega a ser más hijo de puta.