"Los hechos y/o personajes del siguiente Blog son ficticios, cualquier similitud con mi vida personal es pura coincidencia."



miércoles, 27 de julio de 2011

No existe manera de hacerte entender lo que vos doles. No hay forma, ni siquiera remota, de darte una idea de lo que implica sufrir por vos.
El amor se mide con dolor, no con la cantidad de te amos dichos sino con la cantidad de lágrimas que derramamos en su nombre.
Me siento vacía. Hoy me despierto aferrada a lo que fuiste conmigo, y sin embargo ya no tengo con qué llorarte, te llevaste todo.

Miro para el costado, busco a mi alrededor, intentando imaginar si alguna de todas aquellas personas podrían intentar tomar tu lugar.
Enseguida pierdo el interés, las ganas de olvidarte, y una vez más prefiero vivir con el dolor a vivir sin vos.

martes, 26 de julio de 2011

Desglosando el inconsciente...

El esmalte negro descascarándose sobre sus uñas casi inexistentes, los párpados superiores inflamados, las pestañas agrupadas de tres a seis. Ojotas, unos jeans pescadores deflecados y un sin fin de garabatos sobre su cabeza entrelazando sus cabellos a medio teñir con sus pensamientos descoloridos.

Era un bellísimo diamante cubierto por una capa de barro de unos cuarenta y cinco centímetros de grosor. ¿Faltaba pulir?

"¿A quién vas a culpar? Por estar enterrada tantos metros dentro de vos misma.. ¿A quién vas a señalar? Cuándo busques al ladrón que se llevó todas tus sonrisas.. ¿A quién vas a buscar? Cuando se te hayan perdido todas las caras amigas.."
Se preguntaba frente al espejo, y aunque inmutable, el espejo con sólo reflejarla respondía correctamente a todas ellas.

Duele no reconocerse cuando se tiene enfrente uno mismo, los años no pasan solos, a veces cuando pasan se llevan consigo algo de vida.. y de a poco nos vamos apagando. 

De a poco también comenzaban a reflejarse esas pequeñitas, casi imperceptibles marcas de la angustia, esas que la vejez remarca y sobre nuestra cara misma publica nuestra vida, delatándo el pasado de uno.

Y uno entonces, aprende a reprocharse todas las mañanas en el espejo el no haber podido aprender nunca cómo sobrellevar las angustias. 

No hay retrato más dramático que el de la juventud desesperanzada. ¿Cómo de antemano inciendar un futuro todavía no escrito?

Podía cansarse de todo lo que la vida le diera o le quitara, pero de sufrir... ¡Dios, sí que le gustaba sufrir! Por las mismas cosas, una y otra vez, y a la par, incesante, buscaba nuevas formas de provocar más dolor, de todo tipo, experimentarlo, sentirlo, reproducirlo..

Hasta una vez llegó a jurarse, no morir sin antes convencerse de que es algo realmente 'bueno' sufrir, y que debería gustarnos y disfrutarlo de la misma manera con la que gozamos y recibimos al amor y a la alegría.

Era inocente, aun en todo lo que había experimentado, podían ensuciarla y pisotearla, pero al día siguiente amanecería limpia y erguida. Era impermeable, reciclable, era su valor lo que permanecía intacto sin importar cuan fuerte dispararan.

Cerraba sus puños e inocua rezaba por una justicia divina, contradiciendo su vida misma, sus estudios. Se sentía incapaz, no apta para aplicar por su mano la justicia... ¿Acaso el tiempo es renovable?

No todas sus cicatrices fueron fruto de su propio arte, habían sido muchísimos los artístas que habían echado mano para lograr esa escultura de mujer dañada, esos trazos, profundos surcos que sólo los rellenaba el dolor. Pero ella permanecía en silencio, guardándose para sí el nombre de cada uno de sus asesinos, sabiendo que detrás de cada homicidio estaba la previa invitación que ella misma les había entregado, deseosa por morir en sus brazos.

 
"¿Cuántas veces es necesario morir para empezar a vivir?"
Ahí estaba, dentro de ese interrogante, la estima derramada: ¿Por qué creía que debía pagar un  precio por ser feliz?, ¿por qué se convencía de merecer sufrir para luego quitarse la culpa al sonreír?

A veces uno no tiene la capacidad de verse con sus propios ojos, y cuando se busca a uno mismo en los espejos, vemos lo que nuestras mentes piensan y no lo que la realidad refleja.

Ella, muy inteligente y sagaz, que brillaba en la velocidad que tenía al pensar, era ciega, y su visión se limitaba a lo que veían los demás.




Se puede decir que todos los párrafos son un mismo pensamiento de mi cabeza, que todavía no fue pensado (dándole validez a la redundancia, o sustituyéndola por 'procesado').

viernes, 22 de julio de 2011

Todavía puedo.

Lo odiaba, desde aquel primer momento en el que sentí pena por mí, al descubrir que empezaba a quererlo. No se si toda mi vida, pero por lo menos desde hacía dos años estaba acostumbrada a ser una nena de hielo, bajo el disfraz de una mujer cálida. Escondía rechazo y apatía bajo un gran manto de carisma. Los años me fueron moldeando hasta convertirme en una pieza de peculiar forma, bastante original.. nunca antes vista. Una pieza que jamás encajaría en el rompecabezas de ningún esquema. Y entendí que estaba hecha para quedarme aislada, para hacer de mi misma lo que todos los demás hacen en grandes grupos: una única figura.
La vida de pronto se volvía taciturna por las fuertes oleadas de la soledad, los esporádicos abrazos eran filosos y había que tener cuidado en no apretar demasiado o veces uno podía salir lastimado. Mi cabeza configuró un futuro llano y sin promesas, creyendo que petrificada ante el temor, mi destino sería vivir anclada en el medio de esos dos grandes paradigmas que dominaban el mundo vivo y muerto, debía elegir (o condenarme a ahogarme entre el público) entre el sádico estilo de vida de los que pisan, o entre el que solían decir ‘pacífico’ grupo de los pisoteados.
La vida del amor que decían traer felicidad no funcionaba de esa manera, tragaba el rencor y lo eliminaba en sanas formas de descarga, analizaba y reanalizaba la maneras en que se desenvolvían las personas retorcidas en miseria. El planeta estaba lleno de caníbales dominados por la ley del más fuerte, y de pronto sentí, que la cadena alimenticia estaba llegando a mi eslabón y me tocaba el turno de irme consumiendo.

Sobreviví, no se a quién dirigir las gracias, pero acá estoy, tampoco muy segura de agradecerlo o lamentarlo, pero una vez más acá estoy. No fue sencillo y tampoco gratuita esta segunda, quinta o decimoctava oportunidad, a cambio se llevaron todo....
Me dejaron un vacío por alma y una secuela en la cabeza, perturbada, alterada, distinta. Me cambiaron, me vendieron y me compraron, me usaron y me gastaron. E instauraron entre mis entrañas el mayor temor de todos: no temerle a nada.
Sin miedo, sin nada que perder, arrastrándome, sedienta por recuperar espacio, haciendo lo que jamás me hubiera creído capaz sólo por trepar un poco, por ver algo de luz y dejar que me golpetee en la cara un poco de aire frío.

Una vida a cuerda, impulsada por un calendario de hojas que caen por inercia, por gravedad, porque alguien programó que así fuera. Un sol negro que sale y se esconde sin permiso, sin bienvenida, y sin el deseo de que alguna vez regrese.
La vida era una línea recta... entonces la tome entre mis manos, como si se tratara de una cuerda, y meneé la muñeca haciéndola zigzaguear, desordenando todo ese horizonte que alguna vez, ingenua, rotulé como ‘mi futuro’.
No podría de ninguna manera decir que estoy peor... antes no tenía nada, absolutamente. ¿cómo podría el vacío ser peor si se lo rellena con un ‘mal contenido’? Los dejo a su libre juicio. Yo prefiero el odio a la indiferencia, la angustia a la apatía, las lágrimas a la indolencia. Sentir lo peor, a no sentir nada.

Por eso, y ahora explico este gran previo despliegue, por eso mismo cierro los ojos y elijo arrastrarme a su lado. Por eso mismo, prefiero llorar cada puta noche que me quite el sueño, antes que dormir y no poder soñar nada. Prefiero sufrir por amarlo, y no vivir impotente sabiendo que voy a morirme insensible.
Porque llegué a pensar que esa cosita que tenemos adentro que duele como el infierno misma, alguna vez había dolido tanto que se me había muerto. Y hoy amanece doliéndome de nuevo... Confirmándome que todavía sigo viva y puedo seguir sintiendo.
Quizás esta sea una excelente, y muy difícil de refutar, hipótesis que explique porque puede resultar tan atractivo y placentero ‘sufrir el dolor’.

jueves, 14 de julio de 2011

V of..

Llegará, posterior a reiterados avisos, el día en que se me haya vuelto imposible mirarte a los ojos fijo. O aún peor, temo en que llegue el día en que aprenda a mirarlos sin sentir culpa por lo que oculten mis pupilas.
El sacrificio que pago por estar al lado tuyo, es ni más ni menos que mi dignidad misma, el precio de mi moral son tus labios, mi conciencia tranquila es lo que invierto a cambio de tenerte conmigo al menos por algún tiempo.
Pasa la vida comprimida en nuestros días y cada vez te veo más reflejado en mí. Estas convirtiéndome en eso que sos, estoy aprendiendo desesperada a como callar el inconsciente, a cómo creer mis mentiras y convencer al mundo de que compartimos la realidad que yo prefiera. A poder dormir profundamente aun sabiendo que hay una pila de muertos viviendo en mi placard, murmullos constantes de un pasado que de alguna manera (me asegurás) que es posible ignorar.
En definitiva, aprender a ser lo que muestro, lo que aparento y no lo que realmente soy. Tener el dominio de nuestra memoria... Implicitamente esas fueron tus pautas. ¿Se puede?

Es tan ficticia tu sonrisa, tan pobre tu felicidad... y voy rumbo a eso, a compratir una vida de miseria, a convencerme de que los únicos que juzgan son los terceros, y que si de alguna manera lograra engañarlos y despitarlos, entonces definitivamente alcanzaría a eximirme de la carga en mis hombros. ¿A quien intentamos engañar? No se si hay alguien que pueda vernos o no, pero nuestra cabeza no olvida, nuestro corazon no cicatriza, y lo que hicimos vive latente adentro nuestro, ¿hasta la tumba? Seguro, e incluso si hay un después, consto que nos va a acompañar hasta donde no se termine. Somos los únicos verdugos en nuestra vida, los únicos jueces, cada quien es el único de sancionarse a sí mismo.

Y aca me ves, arrepentida de actuar como quien no soy, de grabarme cicatrices en la conciencia que no merezco, y sólo por vos, por torturarte en silencio, lastimarte en secreto, sin la necesidad de que sepas que mi amor de alguna manera (al menos en nombre de la venganza) también lastima, y sabe muchísimo más el dolor cuando no te enterás.

Porque me sentía muy estúpida al recibir tus golpes con la cabeza gacha, y porque se, creeme que lo se, que después de tanto tiempo de llevar el papel de la inocencia, después de que te lo hayas creido (y te juro que hasta esta noche fue verdadero), dolerá muchísimo más el impacto, el desconcierto frente a la sorpresa de que aun enamorada, quizás entiendas que desde hace un tiempo ya no te quería.
Que quizás detrás de esas lágrimas (siempre puras), exista un ser que al igual que vos sepa lastimar, y que en honor al amor que sentió, se tome la tarea de hacer un trabajo fino y prolijo, con tal de hacerte entender lo que sufrió.

viernes, 8 de julio de 2011

Que si mis viejos realmente me amasen, no entiendo por qué se empeñarían en hacerme infeliz.

sábado, 2 de julio de 2011

Hace mucho tiempo que mi vida no estaba tan mal como ahora. Es decir, yo estuve en muchas oportunidades mal y mil veces peor de lo q hoy estoy... pero mi vida no, mi vida siempre fue perfecta, los problemas siempre estuvieron adentro mío.
Hoy no, hoy el mundo se me desmorona. No se de donde agarrarme, para donde tirar. Está oscuro, estoy sola y las únicas luces que veo están nubladas. Va más allá del dolor, es algo más lo que ahora me afecta.
Me siento desesperada, siento que estoy al límite de no poder volver para atrás nunca más.
Cierro los ojos aprieto las manos y no retengo nada.. No quiero despertarme una mañana y darme cuanta que ya ni siquiera a mi misma me tengo.
Quiero que pase hoy, mañana, esta semana y hasta un par de años, quisiera dejar pasar la vida entera y no tener que sufrirla.
Dios, te juro que esta no soy yo. ¿qué me está pasando?