"Los hechos y/o personajes del siguiente Blog son ficticios, cualquier similitud con mi vida personal es pura coincidencia."



lunes, 23 de agosto de 2010

Menti(r)me

Tengo un cartel en la frente que dice: Mentime, boludeame, pisoteame, ilusioname, apuñalame, exprimime y descartame. NO? Sí, decime que si porque sino sinceramente no entiendo, no sé cómo hago para elegir siempre a los mismos. Tengo menos dignididad que un trapo de piso. Gracias y lo peor es que es mi culpa, me pasa todo el tiempo y va seguir pasándome. Mátense. A fin de cuentas SON TODOS IGUALES. Y el que es distinto, a ese especificamente le escapo. No entiendo por qué, me detesto, Chau.

sábado, 21 de agosto de 2010

An-e-e-e and I dreaming

No tengo dudas, no tengo esperanzas, y creo ser idiota por elección. Realmente no creo que la felicidad esté al fondo de siete copas, o en alguna de las colillas de los veinte cigarrillos de la box, ni tampoco del otro lado de los labios de algún galán perdido que me invite a bailar. Por empezar, no creo que la felicidad sea tan insana y tenga un precio tan alto...
Y aunque estoy segura de que definitivamente no lo es, lo que ahora pasa por mi cuerpo es tan parecido que se siente real. Un efecto anestesiante, un pase libre, una excusa para todos mis deslices.
Pero la felicidad no siente remordimientos, ni se sostiene de la amnesia. Todos mis mañanas asesinan mi presente, o tal vez sea al revés... Junto al miedo y los errores, vivo enroscada entre el estancamiento y la comodidad. No tengo justificativos para ser como soy, no me arrepiento, no me disgusto, sino sencillamente me transformaría. Estoy sola, y tengo mil maneras de expresar lo que necesito, tengo cientos de estrategias para engañarme, y autoconvencerme de estar buscando algo cuando lo que me inquieta es otra cosa.
Puedo tener un excelente control mental, pero cuando estoy a solas con mi inconciente, sabemos quien de los dos miente.
Si sería felicidad debería estar bien ¿no?... Claro, eso es fundamental...
Y sin embargo no es así. Y yo sigo sintiéndome falsamente feliz.
¿cómo podría ser?
No me juzgues, no critiques, ni menciones que harías en mi lugar, por favor no digas más. No existe diagnóstico acertado cuando se trata de mi, no quiero que le busques nombre a aquello que sufro o disfruto. Soltame la mano y sin confiar en mí, no hay promesa que pueda mantener.
Soltame la mano ahora, o no me sueltes jamás.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Fix me

No regalo ni vendo. No puedo. Lo que obtienen de mí, lo obtienen robándomelo.
Es la semana, fueron los dos domingos con los que empezamos, fue la discusión de anoche, el abrazo de reconciliación y ese perdón que se me escapó de los labios en un llanto que cargaba las lágrimas de más de una angustia. Es este dolor casi palpable, que se me impregnó en el pecho y no le deja casi espacio físico al aire, es mi calendario dañado, que aunque estemos en agosto sigue marcando el enero pasado. Son tantos deseos, mucha ansiedad por hacer todo y terminar sin hacer nada, es la desesperación cuando caigo en la cuenta de lo rápido que se me va el tiempo, son mis caprichos, que cuando no les doy lo que piden me obstruyen todos los caminos para empezar a hacer algo distinto. Es esta sensación de soledad que duplica la sensación térmica, ese agujero en el pecho que intento llenar con vicios, y lo único que consigo es agrandar el hueco, profundizar el vacío, incrementar necesidades que no existen. Es este miércoles que se disfrazó de domingo a las tres de la tarde, es esa duda que pone en juego la existencia del lunes, y esa desesperación que se crea en mi cabeza al comprender que ya no le hago caso a la presión de los horarios.
Es descubrir que la palabra NO es utilizable, y que nos conduce a sentirnos más cómodos, extender el estancamiento y no hacer lo que no se nos antoje hacer.

Estoy en pausa, y aunque la vida no me lo permite, yo sigo en pausa, y aunque cuando me despierte probablemente habré perdido las tres cuartas partes de las posibilidades, si hoy me pongo en marcha termino haciendo desastres. Estoy recargándome. Hoy empecé con la idea de remontarme, sabiendo que todavía ando con el ala herida, y así fue, ni llegué a abrir la puerta de casa que me desplomé. Entonces dame mis tiempos. Confío en mí, y se que voy a salir, pero necesito un tiempo, simplemente unos cuantos días. Aun conciente de correr el riesgo de lo tarde que puede ser cuando despierte. Pero te repito, hoy por hoy, así como en este momento estoy, sencillamente no funciono.
Me dormí en el falso calor de un abrazo y me desperté congelada, sintiéndome más sola que nunca.

domingo, 15 de agosto de 2010

Desappear

Se que veces las personas no llegan en el momento adecuado. Pero cuando esto sucede ¿debo dejarlas pasar?
Necesito reordenar mis ideas, cuestionar mis principios, reactivar mis sentimientos y repararme. Sólo entonces podría comenzar a pensar en alguien más.
Quisiera verte, no ahora. Conocerte en otro tiempo, con otras ganas y con algo más para entregar. Hoy  no me queda nada, todavía no conseguí conquistarme ni a mi misma, y se que si lucho por conseguirlo con vos voy a terminar fallando. No quisiera seguir de largo, pero es inexorable, necesito tiempo y espacio.


Lamentablemente voy a perderte. Y no lo dice el destino.
Lo digo yo, que acabo de escribirlo.

miércoles, 11 de agosto de 2010

"Ojalá no te tarden mucho en caer las fichas nena..."

Puertas nuevas se abren constantemente. Ya no se si son oportunidades o será que alguien me está tentando poniéndome a prueba. Todo pasa por algo, está claro, y ahora me dicen que todas nuestras experiencias son ciento por ciento producto de nuestros pensamientos.. yo creía que influíamos sólo en un cincuenta y la otra mitad era producto de la circunstancia y el destino inevitable. Ya no se qué pensar.
Estoy estancada aunque me mueva todo el tiempo y a gran velocidad. La comodidad es la principal causa del fracaso. Mientras siga sintiéndome cómoda y a gusto, tengo que saber que no voy a progresar, cuando realmente me sienta en constante esfuerzo, a distancia de como quisiera estar, entonces sólo ahí puedo fantasear con la idea de forjarme un futuro similar a lo que durante algún delirio, imaginé tener. Se sufre el camino al éxito, se disfruta el sacrificio, se hace con una sonrisa. Es lo más complicado, dominar la mente y obligarnos a obedecernos. Ya no puedo seguir haciendo lo que una parte de mí, la más mediocre y rebelde prefiere, ya no puedo esconderme tras la excusa de ser adolescente, porque nunca me sentí como tal, y ahora definitivamente ya no me protege.
Estoy en una etapa complicada, donde las posibilidades llegan de a millares y donde es muy factible que tropiece, trastabille y caiga en centenares de intentos, pero de eso depende cuan alto llegue, de la cantidad de golpes y de cómo me desenvuelva para superarlos. Estoy en permanente cambio, me despierto con una idea brillante en la cabeza y al llegar la tarde no veo más que una idea opacada por los obstáculos, un poco de miedo, desgano y costumbre, el arrastre de la sociedad misma y el sentirme obligada a seguir un camino ya trazado. No quiero perderme en la infinitud.
Algún día voy a estar orgullosa de mí.
Primero se cambia el pensamiento, luego lo que creemos de nostros mismos, luego lo que sentimos.. lo que hacemos, lo que atremos y repelemos, lo que logramos y decidimos dejar pasar, lo que somos y hacemos: nuestro mundo inicia en un pensamiento.
No hace falta aclarar que mi vida fue lo que fue gracias a lo negativa que soy, a lo que pienso de mí y a como me menosprecié y culpé durante tantos años. Mi vida era aparentemente perfecta y sin embargo el dolor que encarné, que reproducí, que viví, o que nació dentro de mí, es dificil de explicar si no se tienen desgracias como fundamentos. No necesité de absolutamente nada para sentirme la persona más infeliz del mundo y para llegar a hacer las cosas que hice y trasgredir todos los límites. De la misma manera en que ahora pienso que por lógica tampoco necesito (aunque tengo más que suficientes) de ningún motivo que me impulse para arriba y me convenza de poder sentirme la mina más feliz, autosuficiente y productiva del mundo. Nada es lo que es, porque no creo en ninguna sabiduría absoluta y objetiva, por lo que todo es totalmente relativo y lo que a cada uno le parece que es. la realidad tiene millones de colaterales. Y nosotros podemos hacer que sea la que nostros querramos, es tan simple como elegirlo, convencernos y ser que así sea.

Como me gusta hablar, bue después de todo puede que quizas tenga un talento especial chamuyando. Te juro que lo escribo y me lo creo, me creo que la semana que viene voy a estar bien, es más este mismo sábado. Me creo... así se empezaba no? Tantas veces me creí y desilucioné y aun así sigo teniéndo las mismas esperanzas que tuve la primera vez que lo intenté. Simplemente porqué se lo sencillo que es alcanzar lo que querés. Es cuestión de que quiera, cuando realmente tenga verdadesras ganas de ser feliz lo voy a hacer, cuando realmente quiera enamorarme y dejar de pasar el tiempo, me voy a deter en un abrazo y voy a quedarme a desayunar por la mañana, cuando realmente quiera verme bien y aceptarme, lo voy a hacer, voy a empezar a amarme y valorarme. Pero la cómodidad me tiene abstraída y el tiempo hoy parece eterno. Ojalá las fichas no me tarden en caer, aunque con mi razonamiento siento que están todas caídas, unicamente falta ese empujón, la bendita iniciativa.

lunes, 9 de agosto de 2010

Del dicho al hecho hay un largo trecho

Finalmente esta noche encontré un motivo por el cual estar libremente triste. Y aunque incluso no era uno muy bueno, medianamente se razonaba. Cerré los ojos y necesité un abrazo, alguien que realmente estuviera ahí, y probablemente hubiera encontrado calmar mi necesidad, sino fuera por la falsa sensación de soledad que me bloqueó la salida para buscarla. Me prohibí llorar, me prohibí sentir pena por mi misma. Soy parte de mis errores, soy la mismísima escritora de todas mis historias tristes, no puedo entonces reprochar el drama de los desenlaces si soy yo quien los organiza. Es contradictorio. Me gusta lo que hago, pero odio las consecuencias. Y cuando priorizo las consecuencias empiezo a sentir que despacio dejo correr el tiempo hasta acumular grandes cantidades de minutos vacíos de segundos. Tiempo hueco, espacios sin relleno, una vida lineal, recta, un completo desperdicio. Soy un frasco de perfume vacío: prometedor pero me falta la esencia. Soy un espectro detrás de un montón de palabras, soy un engaño oculto en los labios de un beso que necesitando amor sólo sabe ser frío. Tengo el orgullo resquebrajado, y un manojo de ambiciones para las cuales no tengo iniciativa, soy demasiado cómoda, demasiado desidiosa y sediciosa, como para tomar el buen camino, a la ligera y con atropellos lo malo me tienta, lo equivocado parece más sencillo, la mentira seduce, y lo prohibido me llama a los gritos. Transgredir: uno de mis verbos predilectos. Basta con que me digan no, para que automáticamente arriesgue literalmente la vida, la dignidad, los sueños y todo mi tiempo, en lograr un sí, o en encontrar la manera de evadir la negativa para salirme con la mía.


 
Esto fue ayer, estaba un poco conmocionada, pero hoy ya estoy como siempre, demasiado cómoda como para intentar cambiar algo...
No se que hacer, pero lo que haga se empieza por mí. Así que cuando tengas ganas de ser feliz, me avisas y lo arreglamos. Se que te enamora verme tan suelta, tan errada y tan de nadie.. por lo que no intentes cambiarme, porque cuando me tengas en tus manos embobada, de a poco vas a ir robándome toda esa magia.

jueves, 5 de agosto de 2010

1

Numero uno se siente bien, se siente primero, pero demasiado pequeño. Y tal vez con un simple número me estés definiendo de la mejor manera dentro de todas las caracterizaciones erradas que me atribuiste. Pequeña, como si todos fueran gigantes hambrientos de tres cabezas y yo una pulguita infima e indefensa, con miedo, desprotegida ante la voracidad del mundo moderno. Primera, con la vista puesta hacia delante donde sólo hay nulidades y signos menos, con las espalda en defensa a las infinitas oportunidades.
Individualista, aislada, cerrada, independiente, orgullosa y egoísta. Sumando mis propios esfuerzos puedo llegar al número que quiero, a veces siento que no necesito ninguna otra cifra para llegar alto. Y aunque la omnipotencia es una utopía exprimida hasta el fracaso más irreversible, todavía la siento.
Y de tanto repetirmelo empiezo a pensar que el cansancio va a vencer mi razón y finalmente voy a creerme mis juegos... pero nunca dejarán de ser simples convicciones inefectivas, a modo de consuelo, ante la inmensa decepción de no encontrar otro uno, que al sumarse a mi valor unitario, aun así sigamos ambos valiendo una unidad en lugar de dos.
Uno por siempre, hasta que me equivoque otra vez más, me sume a otra cantidad y me pierda como un simple número más en la infinidad.
Dentro de mí no se administran puestos, no puedo cerrarme, necesito algo y no puedo bloquearme hasta no encontrarlo. Y puede incluso, que cuando lo encuentre, me entretenga con el suelo, algún lateral o el techo, y lo deje pasar de largo. Porque aunque sienta el vacío, no quiero llenarlo.
Primero yo.Todo lo que venga detrás da igual, y aunque entre ellos haya jerarquía, para mí el valor de las posiciones no varía, sólo organizan el horario y el día.




Entre la sinceridad y mi parte más egoísta, insensible y orgullosa. Un disfraz de superhéroe, sobre una necesidad exasperada de verdadera compañía.

jueves, 29 de julio de 2010

O lo consigo, o.. lo consigo.

Sí, voy a seguir dejando pasar la vida, malgastando los años, deseando el mañana, anulando las basura del presente. Mentí, me mentí, me creí. Soy una enferma caprichosa, la vida no me satisface, y no puedo sentarme a esperar que algo cambie, tengo que hacerlo yo. Arruinar los días es mi arte.
No me limites, no me pongas frenos, porque no voy a frenar hasta conseguir lo que quiero, y lo único que vas a lograr es que termine odiándote.
Culpá a la necesidad ficticia que genera la sociedad, culpa a mis ambiciones,  a mis locuras repentinas, y mis ganas que nacen y mueren todo el tiempo, culpa a quien se te antoje culpar. Pero si de pronto un día decidí que lo quiero, entonces preparate, porque comienza una cuenta regresiva hasta obtenerlo.
No me importan los daños colaterales, no me interesan ni consecuencias ni precios, ni opiniones ni tus putos sentimientos. Es mi egoísmo lo que está primero, es la satisfacción propia y esa sonrisa triunfante que ya siento ensanchándose en mis labios. Es donde aflora mi estima, toma el mando y me vuelve única en mi vida. Nunca voy a cuidarme, ni preocuparme, sólo me interesa callar la voz insistente e insoportable de mis deseos. Quiero, y desde el ‘quiero’ hasta el ‘conseguirlo’ TODO lo demás deja de tener sentido. Sí, hasta ese extremo me deslizo.

martes, 27 de julio de 2010

Sin ESFUERZO, no hay éxito.








Sin Branca, no hay Fernet ;)

lunes, 26 de julio de 2010

Not myself last night

Me estoy equivocando, creo.
Mañana propongo que lo hagamos diferente. Como nunca antes.
No puedo reconocerme como lo que quiero cuando me veo. Quiero orgullo, estima y esfuerzo. Quiero crear algo con lo que tengo adentro. Odio escribir, desde el momento en que me volví incapaz de darle vida a las palabras. Vamos a cambiarlo. Perdonarme los errores que voy a cometer de antemano.
Quiero un calendario, actividades organizadas estrictamente por horario, metas y plazos. Despegarme.

jueves, 22 de julio de 2010

Just keep swimming como decía Dori(?

Todo va bien. Sigo imponiéndome metas que me ayuden a acelerar el paso de los días, sigo buscando alguna que otra excusa por la cual mantenerme espectante y entusiasmada, sigo buscando entretenimientos y sigo, sigo andando.  Un poco estancada en ciertos aspectos, que me frustran, me frenan y me traen a la memoria algunos dolores pasados, pero esa noches son las menos, y por suerte muy de vez en cuando.
Empiezo a pensar, y a sentir por primera vez la seguridad de que REALMENTE cambié, de que la verguenza no se va a disipar jamás y que me enorgullece sentirla, aceptarla pero identificar todo eso como un error, quizás el error más acertado y necesario de mi vida.
Qusiera traer buenas noticias, y no sólo usarte, blogcito mio, nada más cuando estoy sola y triste, asique aca estoy, feliz de la vida, por nada en especial, unicamente porque no tengo motivo alguno por el cual no estarlo.
Y aunque algunas cosas anden lentas y cuesten... me dan más fuerza para seguir remándola. Ando bien que se yo, ojalá dure como viene durando y que las caidas sean tan esporádicas como vienen siendo.
Si me pediría la cura hace un año atrás, sería simplemente preguntarme qué es lo que me falta, que es lo que necesito, y a partir de ahi buscarlo, conseguir, sin importar lo que cueste, lo prohibido que sea, inmoral o lo que fuese... y si no hay nada q me motive (como solía decir: absolutamente nada), entonces má, llegá al limite, sentí lo que es estar al borde de perder todo (o nada, cómo vos la llamas) y después charlamos más tranquilos.
Fue cuestión de tiempo. Mi filosofía de vida ahora es rotundamente diferente, cómo dice uno de los grupitos truchos del Face: " No te arrepientas de nada que te haya echo sonreír" o algo así, lo veo perfecto, y así es. Hay que ir por las cosas que a uno lo ponen bien, lo hacen sentir vivo, lo entusiasman, sin planificar demasiado ni preveer minuciosamente los posibles errores o consecuencias. Hay que analizar lo básico e indispensable y largarse. Buscar las pequeñas o grandes cosas que te hagan feliz, por más utópicas que suenen. Se alcanzan, e incluso quizas en la búsquedad de ellas vayamos encontrando otras nuevas que nos llenen aun más de las que buscábamos.
En fin no quiero hacer un capítulo de autoayuda, pero necesitaba una vez más dejar por sentado y autoconvencerme, de que no está bien que me arrepiente ni me reprima de hacer aquellas cosas que me hacen bien.
Y cuando por ejemplo me preguntas mamu por qué fumo, y buen.. yo te contesto que es porque me hace feliz, entendeme. Porque si un pucho, posta, despues de no haber fumado durante siete (eternos) días, me hizo caminar tres cuadras sonriendo de oreja oreja, oh dios! bendito sea el cancer de pulmon que me agarre a los sesenta jajaja.
En serio, no es tan extremista la cosa, pero en el ultimo tiempo me estuvo yendo bien, asique lo recomiendo. Un poco es por impaciencia, por impulsos, por la necesidad de constante adrenalina y lo cambiante que soy respecto a todo y lo rápido que me aburro, pero en cierta medida (un poco más reducida) esta filosofía puede aplicarse a todas las personas, y les aseguro que los posibles resultados negativos van a ser mínimos en comparación a la alegría de sentir la libertad de hacer lo que sinceramente nos hace sentir bien.
Asique fumen, usen forro, estudien, laburen, ganen guita, rompanse el traste, puteen al boludo que les cae mal, digan absolutamente todo lo que tengan que decir, comanse diez tortas o hagan ochocientas dietas de la luna, comprénse ropa, zapatos, abracen a la gente que quieren, cuidenla, vivan la vida de todas las formas posibles, pero siendo inteligentes por sobre todas las cosas y poniendo en la balanza qué es realmente lo más dignificativo para nosotros, lo que mejor nos hace, lo que nos va a hacer sentir más felices a la larga. Todo a su medida. Sin perderse en los proyectos del futuro y postergar el hoy, pero tampoco sin desgastar el presente y llegar echos bolsa al mañana. ¿Me explico? Un equilibrio, una o varias metas qué perseguir y esfuerzo constante, así se vive, disfrutando el camino y cuando llegas a destino, empezando a buscar uno nuevo. Constante progreso.
Algunos me decían que sufría de insatisfacción, jaja... la insatisfacción no te la voy a negar, si por insatisfacción definis mi necesidad constante de sueperarme, de querer más, ¿pero sufrirla? No necesariamente se sufre, yo, por ejemplo no lo hago, no me siento triste cuando busco algo mejor, me siento feliz por estar dispuesta a alcanzarlo. Saber apreciar lo que uno tiene en el momento que lo alcanza, pero seguir. Quedarse estancado y ser conformista no parece ser mucho más atractivo. No es tan simple, no somos una cosa u otra, conformistas o disconformes, podemos ser la primera y simultaneamente aspirar constantemente al progreso.

En fin, todo esto fue en respuesta a algunos reproches que me hiceron, vale aclarar que lo mío no es vidorria jaja, al contrario. Recién ahora que me dispongo a empezar a aprender a vivir, les pido que por favor no me cuestionen.

domingo, 18 de julio de 2010

MedinaGarcíaDelgadoCavarozziMecleGarulliQuirogaOszlak... y los infaltables Marx y Weber. ¡Que linda noche que pasamos!

Hoy es una de esas noches en donde la compañía se hace indispensable.
El otro día hacía un breve repaso de los últimos tiempos y caí en la cuenta de cómo de apoco se fue evaporando mi sensibilidad, de cómo perdí el interés y la capacidad de confeccionarme ilusiones. Me volví un tanto fría, tengo que reconocer que soy extremadamente egoísta y que si bien no mantengo una buena relación conmigo misma, siempre me pongo primera y actúo o elijo en base a mis intereses, beneficios o conveniencias. Egoísmo puro. Esto a la vez trajo aparejado el ‘uso’ (¡y por dios que feo que queda expresado así! Pero creo que debe ser la hora la que no me deja expresarme de otra forma que no sea burda y directa) de ciertas personas, obviamente con un consenso previo de ambas partes. Dicho en palabras más sencillas: aunque me esfuerce no logro conseguir que me interese absolutamente nada, y como contracara tampoco me siento interesante.
Y hasta hoy no me importaba, hasta hoy, esta noche. No se si será culpable el frío, la lluvia incipiente, el agotamiento metal por tanto estudio(¿), el cansarme de llevar el papel de juguete que antes tanto me divertía o la simple necesidad de sentirme querida, valorada o simplemente respetada... Pero de pronto me encontré con un vacío profundo, un agujerito hueco en mi alma.
Lo bueno de esta espantosa sensación de soledad, es que mañana o a más tardar la próxima salida se va a borrar y el sólo hecho de recordarlo me va hacer sentir estúpida. Lamentablemente yo no soy así, y es una lastima porque con amor temporal sería seguramente más feliz. Pero no hay caso. La libertad es algo a lo que no es fácil renunciar.
Hace frío, estoy cansada y necesitaría un hombro, un par de oídos y todo lo demás sería un agradable complemento.... Pero don’t worry, hace años ya que estoy acostumbrada a volver mudas mis necesidades, y contentarme o conformarme con lo que hay al alcance: ahora, un café cargadísimo y amargo, unos apuntes de dos mil setecientas treinta y dos hojas, una bola de pelos que asegura ser mi perrita y una cama deshecha que desde hace tres horitas me tienta a tirarme encima.
Quiero que pasé el lunes, no doy más. Pero tengo miedo que al llegar el martes quiera adelantar una semana más, y que después quiera terminar el mes, y seguido a eso empiece a extrañar la primavera y entonces así querer terminar con el dos mil diez...
Vivo constantemente deseando adelantar el tiempo, engañándome con que después voy a estar mejor, con que el tiempo produce cambios maravillosos en nosotros. Y la realidad es que hasta que no empiece voy a seguir aletargada, y ese mañana en el que pongo todas mis fichas siempre va estar un par de fechas adelante en mi almanaque.


Lo más humillante, paradójico, triste e indignante es que el precio de mi “felicidad” (tomando el termino muy a la ligera) se reduce a decir No, simplemente No. No a esto, No a aquello, No a lo otro. Porque todo a lo que accedo, todo lo que hago me autodestruye, me llena de culpa y de remordimientos. Me equivoco y no dejo de equivocarme, pero me gusta, y aunque me haga sentir muy mal, me gusta más... lo repito. Es simple, vuelvo a ese masoquista regocijo que me produce lastimarme.
Por lo que voy a implementar una estrategia, una política de unos cinco días aprox. que sostenga una respuesta negativa ante toda solicitud, proposición y/o imposición hacia mi persona.
Jaja estoy muy mal, mirá las boludeces que generan mucho estudio, dos noches sin dormir, estar más sola que una planta plantada jaja (como dice mi amiga del alma) y sentirme asquerosamente culpable por todo lo que estuve haciendo en el ultimo tiempo....
En fin, le voy a dar un NO a TODO, y veremos que tal resulta. :D

miércoles, 14 de julio de 2010

Una tarde helada, el cielo acromático robándole la vida a la ciudad congestionada, símil a lo que fue el día de ayer...
Esa tarde opacaba mis dieciséis, y me contaba más de lo que yo hubiese querido saber. Fui arrastrada por el impulso de poner en pausa mi vida al menos durante un día (a menudo me topo con esa necesidad, yo la denomino la de volverme un fantasma hasta estar mental o espiritualmente recuperada para volver a enfrentarme con la realidad). Entonces apagué mi celular, miré al boludo de al lado que no paraba de hablarme de sus exs y le dije que sinceramente la charla se había vuelto densa y aunque evité mencionarle lo desagradable que resultó el encuentro, creo que ambos lo dimos por sentado.
Esa tarde desaparecí. Si, quizás todavía seguía por caballito dando vueltas, simulando ver más allá de los escaparates, pero en realidad estaba ausente, del otro lado de las vidrieras y lo único que quedaba de mi era el reflejo borroso sobre ellas. Quizás, todavía algún faro me iluminaba, o algunos semáforos me detenían, pero creo que no estaban presentes ni la sombra de mi pies ni la esencia de mi alma.
Volví tarde, volví a ninguna parte, porque no tenía ningún espacio que sintiera mío. Y al llegar era como si nunca me hubiera ido, o como si jamás hubiera regresado. No había nada, porque yo había vuelto vacía, pero sin embargo nadie sentía que algo estuviera faltando. Desprotegida me dormí analizando en la semana anterior los próximos días.
Sin saberlo algo se había terminado, alguna etapa sin límites precisos se había cerrado...


Bueno, ayer repetí la historia otra vez.
Simplemente llega un maldito día, tarde o madrugada, en la que ese nudo que a menudo se te estanca en la garganta, ya no tiene forma de desanudarse. Dejas de tragar, dejas de hablar, dejas de comer, de pedir ayuda, y te acostumbras, te acostumbras a tener durante las veinticuatro horas que dura tu agonía diaria, una maldita piedra obstruyéndote la tráquea.
Pero días como ayer, días fríos, descoloridos que se detienen en invierno sin importar la estación, días sin lluvia donde los único que se condensa es la angustia, días tantas veces vividos, que no avisan, pasan desapercibidos y de pronto golpean, hieren y asesinan una parte de nuestra vida... en días como ayer, ese nudo en la garganta presiona con más fuerza, y no se detiene. Ya siquiera respiramos. Entonces cuando se nos agota el aire, pero no nos interesa recuperarlo, damos todo por terminado.

Me desmoroné, yo que no veía una lágrima desde la última vez que deje que me usaran. Yo que no sentía pena por mi misma desde la última mañana que amanecí sin responsabilidades, yo que creía tener todo descontroladamente bajo mi control, yo que supuestamente estaba tan bien... y lo peor es que puede que no haya estado equivocada, y que todo este tiempo haya aprendido a estar muy bien, contenta y satisfecha dentro de la desorganización general de mi vida, y una mañana amanecida un martes, ignorando por completo la ridiculez de que específicamente fuera en un trece, todo este tiempo de rehabilitación (porque eso es lo que fue) simplemente desapareció, y de pronto todo los dolores viejos se reanimaron, y los pesares de mi alma se volvieron aun más pesados y en un instante al otro lograron ahogarme..

Ayer dejé todo, y entre todo estaba también yo.
Renuncié a mucho más de lo que piensan.





Aunque lo escribí esta mañana, podría jurar por mi vida que estuvo escrito hace dos años.

lunes, 12 de julio de 2010

Ya no hay caricia que pueda erizarme la piel.

domingo, 11 de julio de 2010

Piel.

Estoy empezando a pensar que siempre voy a ser simplemente una imagen, todos los somos hasta algún punto, pero yo no puedo trascender, conmigo se trata de una fachada impenetrable. Aparezco y muero en la piel, abajo pareciera que no hubiese nada que podría resultar interesante.
Y sin embargo no puedo culpar a nadie más que a mí, porque actúo como si fuera un juguete, porque me divierto en el juego, y hasta quizás porque soy yo quien lo inicia.

Hay veces en donde desearía no entender, no saberlo, no descubrir ni desentrañar lo que escucho. Hay veces en las que me gustaría borrar parte de mi pasado para recuperar algo de la inocencia, y volver a creer, a ilusionar, a arriesgarme a salir lastimada, a no tener de antemano el pronóstico dramático, a conservar la esperanza de que todas las oportunidades pueden ser diferentes, y no agruparlas y desecharlas a todas ellas en una gran bolsa de generalidades... hay veces en donde quisiera volver a ser una completa idiota crédula y con pajaritos en la cabeza.
Pero hoy soy otra, hoy escucho, pienso, analizo e inevitablemente sacó conclusiones.
Y aunque quisiera (y cómo quisiera!) ya no puedo creerme el papel de tonta.

miércoles, 7 de julio de 2010

Tres semanas de suspenso pueden cambiarlo todo. A decir verdad los mensajes nunca fueron enviados con la suficiente alegría, y yo estaba más concentrada en encontrar nuevas citas que en pactar la que estaba en espera hace rato largo.
Desinterés absoluto. No se que fue lo que me llevó a arrimarme y llegar hasta allá, a contestar un sexto del total de los mensajes, pocos, pero los necesarios para estipular un encuentro.
Y llegué... y a los diez pasos, mi cabeza inteligentemente, lo confundió con alguien más. Me acerqué deseando que fuera él, admirando su tapado gris que acentuaba el diámetro de su espalda fornida, dejando de lado que no fuera rubio y que sus ojos no tuvieran el celeste pálido de siempre. Me sonrió con la sonrisa más hermosa que nunca antes había visto en su rostro, y creo que de alguna manera estaba esperándome también.

Pero entonces por detrás de sus hombros lo vi llegar, a él mismo, con una sonrisa mucho más amplia y descolorida, con los ojos ansiosos y la mirada alborotada, delatando cierto regocijo y placer al verme que me produjo repugnancia.
Me tomo las manos y las besó, luego me besó la frente y los labios, abrazó mi cintura y me estrujo hacia su pecho. ¿Realmente pensó que con la violencia de sus movimientos iba a creer que me había extrañado? Me aparté, bajé el rostro y me volví hacia el muchacho de tapado gris que expectante y desilusionado, analizaba lo extraño de la situación. Lo miré con pena y creo que en la mirada envié alguna súplica porque me llevara lejos. No resultó.
Aquel extraño que decía ser mi amante me arrastraba por el brazo, y deseé poder desaparecer, esfumarme, dar vueltas el reloj y negar la invitación.

Y sin embargo no entendía qué pudo haber echo que las cosas cambiaran tanto ¿No había sido hace poco más de veinte días, en ese mismo laberinto de casas y edificios, donde tras el análisis de sus facciones y sus palabras lo había encontrado amable, inteligente y fuerte...?¿Dónde estaban todas esas cualidades que ahora eran debilidad, inmadurez y el claro deseo físico que no podía disimular hacia mi?
¿Como puedo cambiar tanto en tan sólo un tercio del mes, como puedo aburrirme tan fácilmente, como puede llegar a disgustarme tanto algo que en un principio me atrajo? ¿Como carajo puedo ser tan cambiante respecto a una misma cosa en dos momentos simultáneos?

No preguntes por qué, porque no me fui, porque no desaparecí como quería, porque no me senté y le conté que ya no era el mismo de hace un mes, o que la chica atrevida que lo había conquistado se había ido y me había entregado el mando. No me preguntes porque pasé la noche con él... quizás porque no estabas, quizás porque aunque jamás te haya llamado sabías que te necesitaba. Quizás porque te hubiera echo feliz que no lo hubiera echo así... quizás por tu culpa, no lo se.  O quizás por la mia, por reprocharme el haberte dejado ir.

Everything's Gonna Be Alright :)

Circuito: del cuarto al comedor, del baño a la cocina, del patio al balcón. La casa me abruma, de la cama a la computadora es mi elección. Hoy me quedé en casa, el día se volvió domingo y yo ya no se si ponerme a hablar con las cerámicas del piso, o llevarme el teléfono y ponerme a hacer de recepcionista de mi propia flia.

Dos llamados, una sonrisa, una negativa, dos expectativas, una dulce espera, un par de alternativas... Estratégicamente tengo el abecedario completo de planes para ser feliz. Si me fallan todos, entonces voy a empezar a agregarle numeritos y hacer los intentos infinitos.
Tengo una gripe, casi les podría jurar mortal por momentos, no me puedo mover, me cuesta respirar (aunque no si culpar al cigarrillo) y mi cabeza aprovechó y se tomó el primer vuelo a Valencia. Siento que por más que no todo esté yendo muy bien, las cosas siguen estando en mi manos y que es cuestión de que quiera ejercer control para dominarlas, enderezarlas y hacer que todo marche finalmente perfecto. Entendí, que cuando uno quiere, alcanza, hace, logra y gana. Y yo... de vez en vez quiero. De vez en vez quiero encontrar trabajo, de vez en vez quiero promocionar alguna materia, de vez en vez quiero encontrar a alguien para enamorarme, de vez en vez quiero (o necesito) ser feliz...
Así como tantas otras veces, quiero andar desocupada, desaprobada, desenamorada e infeliz. Puede sonar ilógico y hasta me parece razonable que se nieguen a creerme, pero es la realidad, muchas veces (mayoritariamente) me gusta que mi vida ande patas para arriba. Porque es en el ejercicio de virarla, en el esfuerzo por reacomodarla donde encuentro el placer, el triunfo, el cumplido.
Hoy es uno de esos días en donde me cansé de empujar, y necesito que todo esté más tranquilo, que las cosas marchen bien, y poder encontrar un lugar en donde sentirme cómoda, o al cual sentir que pertenezco, un espacio a donde pueda volver cada vez que me desvío o me equivoco, y me ampare, que me defina como quien soy, que me conozca. Aunque este deseo me dure menos de un mes, aunque a los treinta días me canse como pasa SIEMPRE y se derrumbe y entonces vuelva instantáneamente a querer desorganizarlo todo, porque lo perfecto y calmo me aburre y yo necesito la adrenalina, el miedo, el arrepentimiento, y otros sentimientos fuertes para sentirme plenamente viva y entretenerme (claro está ¿no?). Pero por el momento voy a bajar un cambio, y voy a darle la posibilidad a la buena vida a que me convenza de que es mejor vivir en el progreso que vivir arruinando las oportunidades y desperdiciando los años.
Siento algunos años más encima, no se hasta donde deja de ser algo malo y empieza a ser bueno. Pero hay un poco de ambas.

viernes, 2 de julio de 2010

Evidentemente los muy forros se entrenan duro ehh!!
Digo... para la competencia de a ver quién llega a ser más hijo de puta.

miércoles, 30 de junio de 2010

Bien ehh, muy bien!!

No me importa, no me importa, no me importa, no me importa, no me importa, no me importa, no me importa, no me importa, no me importa, no me importa, no me importa, no me importa...

Siiiiiiii, me importaaaaaaaaaaaaaaaaaaa !!!

 
Algo más me va a pasar? Algo puede salir peor?
Si obvio que si, pero me encanta exagerar.
Todo mal, chau.


Con que ganas ando de equivocarme feo...